Miembros de COSE visitan plantaciones y campo de ensayo de pino piñonero injertado en Valladolid

Los propietarios forestales lo ven como una puesta en valor que además frena la erosión del monte.Read more


Jornada: “Teoría y práctica para nuestra gestión en la Naturaleza”

La Sala Ideo de la Fundación Orona, en Hernani (Guipúzcoa), acogerá el próximo viernes 23 de marzo la jornada: “TEORÍA Y PRÁCTICA PARA NUESTRA GESTIÓN EN LA NATURALEZA” organizada por la Fundación Basoa.

Basoa Fundazioa es una entidad sin ánimo de lucro que divulga la importancia de los ecosistemas forestales, que interviene tanto con las administraciones de la Comunidad Autónoma de Euskadi (CAE) como con otras entidades, para mejorar la defensa y expansión de estos ecosistemas, y que actúa con los gestores de los terrenos para propiciar mejoras.

“El año pasado organizamos un primer evento donde se mostraron varios aspectos relevantes en la gestión de la naturaleza pero vistos desde la óptica del gestor de los terrenos -informan desde la organización del evento-. Este año volvemos a esta visión, la óptica de una intervención humana, enfocando hacia la teoría y práctica para nuestra gestión en la naturaleza. Enmarcamos así la intervención de los gestores de la naturaleza en una determinada sociedad y cultura : la rural, con sus particularidades y necesidades”.

OBJETIVO

Organizar una jornada donde mostrar aspectos desatendidos pero relevantes con respecto a la gestión de la naturaleza y las implicaciones sociales y culturales de sus gestores

LA JORNADA

Se dirige principalmente a:

Administraciones con competencias en la regulación y ordenación del medio natural
Propietarios y gestores de terrenos en medio natural
Organismos afines al estudio y fomento de actuaciones en el medio natural (universidades, centros de investigación y desarrollo, agencias de desarrollo rural, grupos y asociaciones de defensa de la naturaleza, colectivos de usuarios, etc.)

La INSCRIPCION es gratuita y se realiza a través del siguiente link:
http://basoa.org/es/comunicacion/urgentes/2923-jornada-teoria-y-practica-para-nuestra-gestion-en-la-naturaleza


FAFCYLE subasta 12.428 metros cúbicos de madera de chopo

FAFCYLE, es la entidad que representa a las Asociaciones Forestales de la Comunidad de Castilla y León (una por provincia), contando con unos 5.000 socios y unas 500.000 has asociadas. Sus más de 25 años de trayectoria organizativa la avalan, realizando desde el año 2.005 subastas de madera de chopo, ocupando la que se va a realizar en esta ocasión la número veinte.

El éxito obtenido con esta fórmula de aprovechamiento conjunto en el ámbito forestal privado, pionera en esta región, radica en la transparencia, garantía y seguridad para el propietario que se traduce en un beneficio claro puesto que el incremento medio de la adjudicación de los lotes en subasta suele ser un 20%. Asimismo, los populicultores valoran positivamente el servicio dado por las Asociaciones Forestales tanto en el asesoramiento técnico recibido durante todo el proceso de tasación, venta y aprovechamiento como la confianza de una correcta ejecución de los trabajos y los cumplimientos de los plazos establecidos.

En esta ocasión, concretamente el 31 de marzo de 2017 a las 13 horas en el edificio de “La Alhóndiga” de Zamora, se subastarán un total de 12.428,44 m3 de madera de chopo procedentes de lotes de Burgos, León, Palencia, Valladolid y Zamora, en total 22.707 árboles con un valor de salida de 590.000€ aproximadamente.

A lo largo del año 2016 FAFCYLE organizó dos subastas en las que se ofertaron 34.776 m3 de madera, habiéndose vendido un total de 22.245 m3 por un valor de 1.235.514,72 euros.

 

 

 

El chopo es una especie de crecimiento rápido, dentro de las especies forestales, excelente para la elaboración de chapas de madera, tablero, etc…destinos de alto valor y muy utilizada en la industria. Tiene un alto potencial medioambiental ya que absorbe 12t/hectárea al año de CO2, hasta que alcanza la edad de corta, momento en que disminuye su capacidad de absorción y es cortado para su aprovechamiento y sustituido por una nueva plantación que realizará la misma función ambiental.

Castilla y León aporta el 65% de las cortas de chopo de España de las cuales el 80% se realizan en montes de gestión privada. El chopo ocupa el 2 % de la superficie arbolada, sin embargo su aprovechamiento equivale al 20 % de la madera anual, aportando el 40 % de los ingresos por venta de madera.

El futuro de esta especie de crecimiento rápido es halagüeño, pues se prevé que se duplique la producción en cinco años. Es por tanto, el chopo una materia prima importante para la industria que proporcionan los propietarios de la región, los cuales necesitan estar organizados y agrupados para mejorar su posición en el mercado y garantizar la oferta tanto en calidad como en cantidad.


COSE no falta a su cita anual con GENERA

La Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE), integrada en la Unión por la Biomasa, ha participado esta semana en una conferencia técnica sobre “La Biomasa en la Economía Circular”, celebrada en GENERA -Feria Internacional de Energía y Medio Ambiente-, defendiendo el uso de la biomasa forestal con fines energéticos y su contribución a la economía circular.

 

UN RECURSO DESAPROVECHADO

El 67% de la superficie forestal española es de propiedad privada, en un país donde más de la mitad de su suelo (54%) es forestal, del cual un 37% está arbolado. España es el tercer país del ranking europeo en superficie arbolada. Con un ritmo de crecimiento anual en torno al 2,19%; muy superior al de la media europea, que es del 0,1%. “Aun así, teniendo este gran potencial, con un incremento constante tanto de volumen como de superficie, nuestra tasa de extracción es sólo del 41%, mientras que en Europa es del 69%”, informó a sus oyentes Patricia Gómez Agrela, gerente de COSE.

“Nos dejamos en el monte un magnífico recurso, que podríamos valorizar como biomasa forestal para aprovechamiento energético -apostilló-. Hay capacidad de aumentar la producción, sin sobrepasar la capacidad del bosque ni riesgo de agotar el recurso, bajo rigurosos criterios de sostenibilidad”.

 

EL SELVICULTOR, FIGURA CLAVE PARA PRESERVAR EL MONTE

Los propietarios forestales a través del movimiento asociativo trabajan día a día para poner en valor los recursos que tiene el monte, que son muchos, y entre ellos la biomasa forestal. Esta labor, desconocida para gran parte de la sociedad, sirve para tener masas forestales gestionadas con el fin de alcanzar su mantenimiento y potenciar el efecto sumidero, evitando el deterioro progresivo que conlleva el abandono.

Antes, durante y después de la extracción de biomasa en un pinar de Radiata.

 

“No se corta madera, y es una necesidad para los montes y para los entornos rurales, por los beneficios ambientales y económicos que comportaría. Es una oportunidad que estamos perdiendo”, advirtió Patricia Gómez en GENERA.

 

LA BIOMASA FORESTAL EN ESPAÑA

España es uno de los últimos países de la Unión Europea en consumo de biomasa per cápita, con sólo 0,103 tep/hab*. Finlandia tiene un consumo de 1,435 tep/hab.

(* Toneladas equivalentes en Petróleo, por Habitante)

A lo largo de las últimas décadas en España se ha producido un aumento de las existencias maderables medias por hectárea arbolada que no se corresponde con el estancamiento de la producción, lo que pone de manifiesto un nivel de aprovechamiento forestal inferior a su potencial; aproximadamente entre 30-40 Mm3 de madera y biomasa se quedan anualmente sin aprovechamiento.

Como las extracciones son inferiores al crecimiento anual, esto conlleva la acumulación de existencias en el monte que no se están valorizando, con la consiguiente pérdida de riqueza y disminución del estado óptimo de las masas forestales. Así como un incremento en el riesgo de incendio y en la gravedad de los mismos.

 

 

En España apenas se aprovechan 6 Mt de biomasa anualmente, entre subproductos de la industria, leñas y biomasa directamente producida, de los más de 12 Mt que podrían usarse para fines energéticos:

  • Se podrían crear 6.000 empleos (cada 1.000t se genera 1 empleo)
  • Se podría eliminar un material peligroso para evitar los incendios forestales
  • A nivel fiscal, esta actividad generaría a la Hacienda Pública, al menos, 16,5 M€ en cotizaciones a la Seguridad Social y otros 18 M€ en concepto de IVA, además de producir beneficios en términos de IRPF y en concepto de disminución de gastos por desempleo, ya que la gestión forestal es intensiva en mano de obra.
  • Además habría que calcular el ahorro en extinción de incendios al disminuir la carga combustible de los montes

 

CASO PILOTO: PLANTA DE BIOMASA DE ANSÓ

Patricia Gómez ilustró sus argumentos con un caso piloto de producción de bioenergía con biomasa forestal en el pirineo oscense, basado en un estudio de “métodos de valoración de bienes forestales a través de la planta de biomasa de Ansó (Huesca)” del profesor de economía forestal de la ETSI Montes-UPM-Madrid, D. Sigfredo Ortuño, cuyo análisis de la rentabilidad económica se ha hecho a través de un modelo de gestión integral del monte.

 

 

La valoración forestal es una herramienta fundamental a la hora de tomar decisiones relativas a la gestión del proyecto de la planta de biomasa. Existen unos métodos específicos para realizar dicha valoración:

  • valorar la biomasa en pie para establecer el pago a los propietarios de los montes.
  • valorar el precio de la superficie forestal y, en su caso, el valor de la biomasa como vuelo forestal.
  • valorar los rodales y montes para justificar la inversión financiera y avalar los créditos.

Existen algunos aspectos que complican realizar el cálculo, como la elevada duración de los turnos, lo que supone riesgo, incertidumbre sobre los flujos de caja y dificultad para fijar el tipo de interés aplicable. La producción de biomasa, al reducir los turnos de explotación, reduce estos problemas. Además, en el monte, los aprovechamientos se planifican anualmente, con lo cual es posible conocer el valor aproximado de mercado de los productos que se extraen de él.

Entendiendo siempre la complejidad y necesidad de compatibilidad de la producción del monte, su variedad de funciones y servicios: Madera, Frutos, Pastos, Hongos, Leña, Bienes Ambientales, Caza, etc.

En este proyecto piloto, en los trabajos previos a la puesta en marcha de la planta, se ha extraído biomasa en parcelas tipo de unas 95 has., con un coste medio de 56€/TM de astilla, incluido el pago a los propietarios de los montes, y una tasa interna de rendimiento (TIR) en torno al 12-14%; superior a las registradas en modelos de explotación de energía eólica o solar. “Se ha demostrado la viabilidad económica de este tipo de instalaciones y de la gestión integral de la biomasa forestal -concluyó Patricia Gómez Agrela-. El cuidado de la masa forestal y el aprovechamiento integral de los tratamientos, tanto de la materia obtenida directamente como de los restos provenientes de labores selvícolas (fajas auxiliares, clareos,…), representa un claro ejemplo de economía circular. La clave de la viabilidad del proyecto está precisamente en la integración, porque supone un ahorro de costes significativo”.

Es un proyecto a largo plazo (30 años), que durante su recorrido dará empleo y fijará población en el municipio de Ansó.

 

EL FUTURO DE LA BIOMASA FORESTAL

COSE insiste en que existe en España una enorme disponibilidad del recurso, sin que actualmente se esté utilizando para otro uso.

El fomento de la implantación de calderas de biomasa es creciente y progresa la concienciación social e institucional en torno al uso de las energías renovables. La biomasa ya no se ve como algo extraño. A juicio de la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España, urge resolver problemas críticos como el marco legal, la fiscalidad, estimular la demanda con garantías en el suministro, la financiación de los proyectos, la promoción de calderas o el asociacionismo forestal de cara a organizar la oferta, entre otros.

La oportunidad económica, ambiental y social es evidente frente a la crisis territorial y energética:

  • Abundancia de materia prima en los bosques españoles (5-10 Mt según distintas fuentes) cuyo aprovechamiento sanea las masas forestales, pero sólo desarrollará su potencial si recibe los apoyos adecuados a nivel monte
  • Creación de empleo y desarrollo en el entorno rural
  • Reducción de la factura y dependencia energética exterior (6.500 M$ y 1,5 M TEP)
  • Precio de la energía calorífica muy competitiva (entre 0,041 y 0,046€/Kwh frente a los 0,066€/Kwh del propano, 0,059€/Kwh del gas natural ó 0,0895€/Kwh del gasóleo)

 

 

Una economía circular, que no sólo requiere una materia prima sino que también aprovecha los restos de otros tratamientos, tanto del monte como de la industria, cumple con la bio economía, porque se basa en un recurso natural e inagotable, de proximidad, que genera bio productos y favorece la bio diversidad.

1 Kg de Biomasa genera 3.500 Kcal

1 Litro de Gasolina proporciona 10.000 Kcal

Cuando desechamos 3 Kg de biomasa, desaprovechamos el equivalente a 1 Litro de gasolina


COSE publica unas recomendaciones para ser un buen recolector de setas

La Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE) ha editado la guía “Recomendaciones básicas para ser un buen recolector de setas”, dentro de su Proyecto MicoPlus: Conservación y uso sostenible del recurso micológico como fuente de riqueza.

COSE - RECOMENDACIONES BASICAS PARA SER UN BUEN RECOLECTOR DE SETAS -Proyecto_MicoPlus

Ante la creciente demanda de setas por parte de la sociedad, que pone en peligro su regeneración y el futuro de este aprovechamiento forestal si no se utilizan buenas prácticas, nació esta iniciativa, que da respuesta a la acuciante necesidad de ordenar el aprovechamiento micológico y controlar la carga recolectora en los montes privados.

COSE, junto a FAFCYLE –Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León- han desarrollado a lo largo del año 2016 el proyecto MicoPlus, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad y del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, para impulsar la gestión forestal a través del aprovechamiento de las setas y poner en valor este recurso sin perjudicar el entorno natural, haciendo de él un motor económico para las zonas rurales.

Basándose en el reconocimiento del Código Civil y en el artículo 36 de la Ley básica de Montes, que dice que el titular del monte será en todos los casos el propietario de los recursos forestales producidos en él, incluidos frutos espontáneos, y que tendrá derecho a su aprovechamiento, junto a otras legislaciones de carácter autonómico que equiparan el aprovechamiento de hongos silvestres con el resto de recursos forestales como la madera, leña, biomasa forestal, pastos, resina, corcho, etc., se han sumado fincas forestales con reserva de aprovechamiento micológico en numerosas provincias creándose acotados micológicos.

 

 

El “acto de reserva” del aprovechamiento significa que el titular del monte no consiente la recolección libre ni gratuita en ningún caso o en los supuestos que él considere, para lo cual será necesaria una autorización.

Esta reserva lleva consigo la obligatoriedad de informar del hecho, mediante señales o tablillas en las zonas de mayor visibilidad y a lo largo de todo el perímetro, como pueden ser los principales accesos a la finca.

Éste sería el primer paso hacia la regulación.

 

 

Durante el pasado año se han desarrollado actividades orientadas a promover las buenas prácticas entre los recolectores, a incorporar a los propietarios forestales a la gestión del aprovechamiento micológico y a mejorar la formación en este ámbito.

En este contexto, COSE organizó jornadas informativas con propietarios particulares que tenían necesidad de poner freno a la recolección abusiva durante los meses que dura la campaña setera, y llevó a cabo acciones de divulgación de buenas prácticas para tener un comportamiento adecuado en el monte y no agotar este recurso, como la edición de una guía de “Recomendaciones básicas para ser un buen recolector de setas”, que está disponible en las webs de COSE y FAFCYLE, y que se puede descargar en este enlace.

El empleo de métodos agresivos perjudica la regeneración del hongo para el ciclo siguiente. Su extracción indiscriminada, las basuras vertidas y el acceso incontrolado de gente no autorizada a las fincas son las principales preocupaciones del propietario forestal.

El primer municipio donde se puso en marcha el proyecto MicoPlus fue en Ojos Albos, en Ávila, a través de su Comunidad de Parceleros; una sociedad formada por más de 200 pequeños propietarios privados del propio municipio abulense, donde se ha constituido un único acotado con todas las fincas de dicha Comunidad.

Con el Ayuntamiento y los propietarios forestales de La Torre del Valle, en Zamora, se celebraron los días 25 y 26 de noviembre las Primeras Jornadas Micológicas, con una excepcional acogida de los vecinos del municipio, que vieron con agrado la utilidad de unas sesiones formativas a cargo de la Asociación Micológica de Benavente para conocer el gran potencial micológico de su zona y reconocer las especies existentes. Los propietarios mostraron interés en la posibilidad de crear un acotado micológico con los montes de gestión privada del Ayuntamiento y vecinos.

 

 

También se han registrado fincas reservadas de aprovechamiento micológico en la Región de Murcia.

Además se realizó un interesante curso de micoselvicultura en el edificio PRAE de Valladolid, el día 19 de diciembre, a cargo de prestigiosos profesores de la Universidad de Valladolid (UVA), con el objetivo de transferir conocimiento y dar formación a técnicos y gestores de montes sobre esta novedosa forma de selvicultura orientada a la gestión del recurso micológico para aumentar y mejorar las producciones de setas y trufas.

D. Juan Andrés Oria de Rueda Salgueiro, Catedrático de Micología de la UVA, hizo una introducción general a la micología, expuso unas recomendaciones prácticas sobre la planta micorrizada de vivero y sobre su implatación en el terreno y ofreció unas nociones básicas sobre micosilvicultura en quercineas truferas.

D. Pablo Pinto, Profesor de la UVA, habló de micoselvicultura en matorrales en Castilla y León y su interrelación con otros aprovechamientos forestales del monte, con estimación de producciones.

Y para finalizar D. Antonio Rodríguez Martín, Jefe de la Sección 2ª del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora, expuso la micosilvicultura en robledales y en pinares implantados en la PAC y planteó la compatibilidad de este recurso con el aprovechamiento de resinas y la obtención de piña.

Como colofón al proyecto, se va a dar soporte técnico para la creación de una lonja municipal de setas, la primera en España, en un municipio de Ávila con mucha tradición setera y que apuesta fuertemente por este recurso, para que la riqueza generada por las setas permanezca en los pueblos donde se obtiene y se le pueda dar el mayor valor añadido al producto sin que se vaya a otros lugares, circulando generalmente en economía sumergida.

En todas las actividades se ha hecho partícipes no sólo a los propietarios forestales sino a todos aquellos agentes implicados en el tema, para poder abordarlo de forma integral, como son Universidades, Agentes Medioambientales, Agentes de la Guardia Civil y del Seprona, Dirección General del Medio Natural y Técnicos de los Servicios Territoriales, Diputaciones y Asociaciones Micológicas. Ellos han intervenido en diferentes jornadas y han demostrado que es muy positiva la existencia de estos encuentros, con el fin de fomentar el diálogo y el entendimiento entre los que forman parte de la cadena de valor del recurso.
Este proyecto no ha sido más que el inicio de todo un cambio en la forma de entender la gestión del recurso micológico y su protección.

 


Francisco Carreño, Presidente de COSE: “Los propietarios forestales privados sienten el compromiso de generar ideas y proyectos para fijar población y desarrollar el territorio”

Los recursos públicos deben ir destinados a financiar bienes públicos. Lo reconoce abiertamente la Unión Europea. Y los bienes públicos no sólo los producen las administraciones públicas, sino también los agentes privados. En el mundo forestal, esta realidad es evidente; calidad y cantidad de agua, paisaje, mitigación cambio climático, freno de la erosión, sumideros de carbono, regulación del clima, biodiversidad.

En este escenario, los propietarios particulares de montes aspiran a ver compensados los beneficios que hoy regalan a la sociedad, mediante el pago por servicios ambientales para poderlos ofertar en cantidad y calidad óptimas.

La Confederación de Selvicultores de España anima la cooperación entre entidades locales (Grupos de Acción Local-GAL) y asociaciones forestales para un eficaz desarrollo territorial

Francisco Carreño, Presidente de COSE

“Los selvicultores hacemos cada vez más cosas, y debemos aprovechar los fondos que las Administraciones ponen a nuestra disposición para llevarlas a cabo”,ha dicho Francisco Carreño en una jornada que, bajo el paraguas de Red Rural Nacional se celebró recientemente en el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medioambiente, quien a continuación enumeró las herramientas que los selvicultores tienen para acercarse a la sociedad e integrarse con otros sectores de la economía del medio rural, como son:

- Formación y educación. Reconducir la percepción sobre la ordenación y gestión del territorio.

- Promoción del empleo y organización de servicios de apoyo. Fomento del asociacionismo.

- Promoción y difusión de cada zona. Dar a conocer buenas prácticas de Gestión Forestal Sostenible.

- Elaboración de estudios e investigación con planes estratégicos, para desarrollarlos.

- Gestión de programas de desarrollo para cada comarca, con carácter integral.

El Presidente de COSE considera que “los propietarios forestales privados también pueden encontrar sinergias con los grupos de acción local”, pero echa en falta la “escasa participación, la falta de interlocutores que tengan una visión integral y el poco interés por nuestra labor desde las administraciones a la hora de comunicar lo que hacemos”, aunque teóricamente “tenemos herramientas y medios para acercar y conducir recursos al territorio rural que irá a más”. Estamos en un momento muy interesante donde crece la demanda de estos bienes y servicios, es ahora cuando hay que preparar los espacios forestales.

“¿Tiene sentido que los fondos que tienen las administraciones para cumplir la función de redistribución territorial de la renta no lleguen a sus destinatarios y finalmente se queden en financiar obras y servicios a través de los Programas de Desarrollo Rural del FEADER que no fijan población? -se preguntaba Francisco Carreño-, cuesta mucho transmitir al propietario que haga algo por mejorar la gestión de su propiedad sin ningún tipo de apoyo ni reconocimiento detrás”.

 

Instante de la Jornada de Red Rural Nacional, celebrada en el MAPAMA el pasado 24 de octubre de 2016.

 

Entre otras acciones, las asociaciones de propietarios de montes podrían acometer proyectos de fomento de la gestión forestal sostenible, formación en torno al desarrollo de modelos de integración de la gestión, información y formación sobre la capacidad de producción de biomasa forestal, trazar itinerarios agroforestales en fincas privadas, señalización de recursos forestales en las misma, elaboración de manuales, transmitir el conocimiento, la conservación y la mejora del patrimonio natural, etc... “muchas de ellas no se han consumado, al no conocer las buenas prácticas y la posibilidad de trabajar en red, a través de los Proyectos de Cooperación”, apuntó. “Hay que iniciar nuevas líneas de trabajo y darnos a conocer a través de los proyectos de Cooperación y las visitas para enseñar las buenas prácticas en el sector”.

Durante la jornada, José Luis Peralta y Jorge Rodríguez de la SG de Programación y Coordinación del MAGRAMA, animaron a los asistentes a “hacer cosas en común y cofinanciarlas”, teniendo en cuenta que, en lo sucesivo, existe la obligación de destinar al menos un 30% de las ayudas a fines ambientales. Entre otros, existen fondos europeos para la prevención de incendios, la restauración del monte, la transformación, movilización y comercialización de productos forestales (de cara a incrementar su valor), para el asociacionismo y para llevar a cabo servicios silvoambientales y climáticos, entre otros destinos.

Con todo, Francisco Carreño insistió en la “obligación moral” de generar objetivos y proyectos, trabajando en red. “Las asociaciones forestales somos un aliado fiel de la Administración -concluyó-, somos su interlocutor y colaborador válido”.

VOLVER A LA VISION DEL TERRITORIO

Representantes de REDER y REDR, afirmaron que los Programas LEADER “podrían ser instrumento de apoyo a iniciativas forestales” pues “no han recibido la atención debida a un grave problema como es el abandono de estos espacios y su repercusión como habitat de biodiversidad y generación de empleo y riqueza”.

“No hablemos de desarrollo rural, sino de desarrollo territorial -afirmaron-. Las políticas se han de aplicar sobre la totalidad del territorio”.

Guillermo Fernández Centeno, SG de Silvicultura y Montes en el MAGRAMA, destacó en su intervención la importancia de las masas forestales y de la actividad forestal en la economía local y territorial, “lo cual puede generar empleo, fijación de la población y desarrollo local”, remarcó.


“La bioeconomia: motor de crecimiento del futuro”

“Bioeconomía: Gestión forestal sostenible”, éste ha sido el título de la primera ponencia que ha ofrecido en España Marc Palahí, director del Instituto Forestal Europeo (EFI), que ha tenido lugar en el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA).

 

 

Palahí ha querido dejar claro desde el primer momento que la bioeconomía es “una de las grandes oportunidades de este siglo”. Haciendo un breve recorrido por los momentos industriales más significativos de la historia, Palahí ha apostado por la madera para sustituir la materia prima de algunos sectores como el de la construcción o el textil. Una economía que en la actualidad está basada en los recursos fósiles, lo que ha generado la externalidad ambiental más importante de nuestra historia: el cambio climático.

“El impulso de la bioeconomía pasa por poner un precio a las emisiones de CO2”

El sector del textil crecerá mucho en las próximas décadas, pero ni el poliéster ni el algodón son materias de futuro para este sector, por eso es importante el papel que pueda tener la madera. Cuya producción, unida a las nuevas tecnologías, puede ser mucho más limpia que la que se hace con poliéster o algodón”, ha indicado el director del EFI.

Palahí ha reconocido que la bioeconomía es algo que aún queda muy lejos, pero no le cabe duda de que terminará imponiéndose en el futuro, ya que “es una herramienta fundamental para combatir el cambio climático”.

La razón por la que la bioeconomía llegará en un futuro, se debe, según el director del EFI, a tres factores municipales. La tecnología, donde siempre se han llevado a cabo importantes cambios; los líderes políticos, que son conscientes de esta necesidad de cambio; y el sector privado, donde ya el año pasado el Foro de Economía Mundial detectó el cambio climático como el primer problema de la economía mundial. “Los cambios en paradigmas llevan tiempo en llevarse a cabo, pero al final llegan”, ha esgrimido.

"La bioeconomía podría acabar con los problemas de desigualdad que existen en la actualidad con el mundo rural y el urbano"

Como ejemplo de la línea de trabajo que debe seguirse, el director del EFI ha resaltado un proyecto de bio refinería que será una realidad en un breve periodo de tiempo en Finlandia. La planta, tal y como ha indicado, "será autosuficiente a nivel energético y además suministrará a la red”.

Para Palahí, la bioeconomía podría acabar con los problemas de desigualdad que existen en la actualidad con el mundo rural y el urbano. Ya que se trata de un recurso que es de todos y no solo de unos pocos. Para que pueda llegar a implantarse ha dejado claro que hay que hacer una serie de cambios y atraer inversiones. “El impulso de la bioeconomía pasa por poner un precio a las emisiones de CO2”, ha finalizado.

 

Marc Palahi en el INIA

Marc Palahi en Revista Triodos

 

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Carlos Hermida, vicepresidente de la Asociación Forestal de Galicia: “No es fácil implicar en el monte a las nuevas generaciones”

El monte vecinal es una entidad de carácter germánico, que “es de todos y no es de ninguno”. Las comunidades de montes surgieron con el fin de aglutinar los recursos de unos montes vecinales, para que dieran un beneficio a todos los habitantes de una comarca. Cada vecino recibía un aporte de lo que el monte proporcionaba.

Entrevistamos a continuación a Carlos Hermida García, Vicepresidente de Montes Vecinales de la Asociación Forestal de Galicia (AFG).

¿Qué representa hoy un “monte vecinal” y una “comunidad de montes”?

A día de hoy, la figura sigue siendo la misma aunque, además de un fin productivo, tiene un fin social mucho más acentuado. Al pastoreo o la leña de antaño le sustituye hoy un uso lúdico, deportivo, de ocio y esparcimiento. Todo ello con una repercusión social notoria.

El monte vecinal es en Galicia una figura con una repercusión inmensa: por la cantidad de comunidades de montes que acoge esta región, y por la superficie arbolada que aporta.

¿Tienen mucho peso estas figuras en la Asociación Forestal de Galicia?

El monte vecinal es una de las bazas principales que tiene para trabajar la Asociación Forestal de Galicia. Las comunidades de montes gestionan y preservan ese territorio, para que se encuentre en el mejor estado posible. Naturalmente, practican la selvicultura, lo cual garantizará que el monte perdure.

Esta figura “protectora” está mucho más acentuada en la provincia de Pontevedra y también en el sur de A Coruña, con gran implicación de los comuneros y las junta rectoras de cada comunidad de montes. Desgraciadamente, el éxodo a las ciudades de la población rural ha debilitado a esta importante figura forestal en la provincia de Ourense.

Las comunidades de montes son garante y protector del monte vecinal y periurbano

¿Qué labor está realizando actualmente la AFG con las comunidades de montes que están activas?

Compartimos y contrastamos información. Asimismo, ayudamos a reagrupar la comunidades, con el objetivo de que la gestión sea más fácil y rentable. Desde el departamento técnico de la AFG, les apoyamos en labores de ordenación, certificación, apoyo legal, asesoramiento técnico y gestión administrativa, entre otras muchas cosas del día a día. Al fin y al cabo, las comunidades de montes tributan como si fuesen sociedades mercantiles.

¿Cuánta superficie de montes vecinales acoge la región de Galicia?

En torno a 700.000 hectáreas. Esto es, dos terceras partes de la superficie forestal de Galicia.

 

Carlos Hermida García, Vicepresidente de Montes Vecinales de la Asociación Forestal de Galicia (AFG).

 

¿Cuáles son los principales logros de los montes vecinales en Galicia?

Su logro principal es haber logrado, aun hoy, que ese monte sea para uso y disfrute de toda la sociedad gallega. Trascender a una mera gestión privada y, además, evitar el abandono, atesorando cierta biodiversidad y una gran riqueza natural, histórica, paisajística y cultural.

Los montes siguen estando ahí, bien cuidados y gestionados, lo cual es primordial para asegurar un futuro.

¿Qué retos os planteais desde la AFG para mejorar, si cabe, esta realidad?

Las comunidades de montes han de fomentar la integración y la agrupación, y no la segregación. Tomando como ejemplo los montes periurbanos de Vigo, donde las comunidades trabajan conjuntamente. Su supervivencia depende de ello.

Los recursos forestales se encuentran “a la baja”. Sólo de forma agrupada puede llegar a ser rentable la gestión del monte. Por debajo de las 500 hectáreas es prácticamente inviable sacar adelante una explotación de pino o eucalipto. Por poner un ejemplo, la propiedad más grande de los Montes de Vigo suma 300 ha. Algunas no llegan a 20. De esta forma, la gestión no es sostenible. De forma agrupada, existe un modelo de gestión que puede llegar a ser medianamente viable.

¿Pone en riesgo la falta de rentabilidad de los productos forestales al compromiso de los comuneros con el monte gallego?

En efecto, esta situación entorpece la renovación de las juntas gestoras en muchas comunidades de montes. Implicar a las nuevas generaciones en este sector no es fácil. Por ello es tan importante incrementar la eficiencia de la gestión.

¿Colisionan o se complementan las SOFOR (sociedades forestales) con la tradición y trayectoria de los montes vecinales?

Podrían llegar a ser un complemento interesante aunque, desde la AFG, consideramos que el modelo de gestión planteado por la Administración para las SOFOR no es el más adecuado.

Las administraciones han de seguir valorando el trabajo que llevan a cabo las comunidades de montes de conservación y acondicionamiento del entorno de cuencas de ríos, restos arqueológicos, del aire y el paisaje. Y apoyarnos en vías de futuro como es la biomasa forestal; un recurso con el que podríamos alcanzar la auto gestión. La micología y otros productos silvestres contribuirían también a mejorar nuestra situación económica. En debate está si convendría sustituir el modelo forestal, del piñeiro a las madera nobles, aunque sea una apuesta a largo plazo.

¿Será el pago por servicios ambientales otra de las vías de financiación para el sector forestal gallego?

Puede llegar a ser una aportación más. Pero estará condicionado a que desde las comunidades de montes y la propia AFG logremos involucrar a los propietarios en proyectos de este tipo, como Landscare. Ellos son quienes pueden volcar información en esa plataforma. Y de ello depende el interés que pueda llegar a tener la aplicación para el usuario final. Si el ciudadano encuentra esa herramienta útil y su información bien seleccionada y plasmada, no dudo que aportará un donativo al gestor de la finca que está visitando. Pagaremos, igual que pagamos por contemplar una catedral o un museo.

Otras iniciativas semejantes funcionan de forma fluida hoy en día. Pero insisto, depende de la aportación del propio propietario del monte; quien primero ha de poner en valor lo que tiene.

¿Qué hace COSE, la Confederación de Organizaciones del Selvicultores de España, y qué más podría hacer por ayudar al sector forestal de Galicia?

Su amplia visión de todo el sector a nivel nacional, y de muy diversas tipologías de montes y realidades del mundo rural nos aporta luz, ideas y nuevos horizontes para afrontar el futuro.

Asimismo, su relación permanente y activa con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente nos garantiza disponer de información de primera mano, y también de la oportunidad de defender allí nuestros intereses y de influir en la manera de hacer las cosas en el mundo rural.


LANDSCARE: Una aplicación idónea para las Comunidades de Montes

La aplicación LANDSCARE brinda la oportunidad de dar a conocer al ciudadano el día a día del gestor del monte. De esta forma, puede mostrarle su reconocimiento por la labor realizada, e incluso apoyarle con un pago simbólico por los servicios ambientales que llevan a cabo.

Entendemos que Vigo, donde existe una Mancomunidad de casi 1.600 hectáreas de montes periurbanos formada por trece Comunidades, es un punto ideal de Galicia donde desarrollar esta plataforma, ya que en estos montes no sólo se lleva a cabo una actividad productiva, sino también lúdica y social -afirma Carlos Hermida García, Vicepresidente de Montes Vecinales de AFG-. LANDSCARE es una aplicación idónea para las Comunidades de Montes, y para que la conozcan y utilicen los ciudadanos de Vigo y de los concellos y municipios de su entorno, con el fin de disfrutar de sus montes periurbanos”.

La sostenibilidad del monte depende directamente de las rentas que genera. COSE persigue poner en valor no sólo los bienes como la madera, el corcho, las setas, la resina, el piñón... sino también los servicios, como el paisaje, la calidad del aire, la barrera frente a la erosión o la captura de CO2. Por ello ha puesto en marcha, junto con la Universidad Rey Juan Carlos y la Fundación Biodiversidad, el proyecto LANDSCARE, de “pagos por servicios ambientales”.

Una aplicación que evoluciona

LANDSCARE es una aplicación para dispositivos móviles y página web, que informa al usuario de los valores naturales que tiene cerca. De forma innovadora, el usuario puede conocer quién y cómo gestiona ese espacio... quién y cómo conserva ese entorno. El usuario puede hacer un pago voluntario comprando un sello virtual. El dinero es recibido directamente por el propietario forestal, para estimularle a continuar con su labor. El sistema tiene otras muchas utilidades, pero su gran aportación es, seguramente, el reconocimiento de la labor de conservación que realizan los gestores del monte, de la que nos beneficiamos todos.

COSE observa que la irrupción y constante expansión de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación son la vía para acercar a los ciudadanos la realidad del monte y, a la vez, de permitir un diálogo de las personas con los propietarios forestales.

Los montes periurbanos también precisan de una gestión, y es importante que el trabajo y los servicios que prestan a la sociedad esos gestores sea reconocido, valorado y compensado”, afirma Belén Zubieta, coordinadora de LANDSCARE para COSE.

LADSCARE atesora en la actualidad información sobre más de 4.000 lugares geolocalizados no sólo de España, sino también de otros países, ya que la aplicación está teniendo una proyección internacional. La aplicación crece, y está involucrando a establecimientos de hostelería y otros servicios asociados al monte y el medio rural. De igual forma, crece por momentos el uso social del monte: carreras populares, senderismo, excursiones escolares y otras iniciativas de recreo y ocio al aire libre. “Se trata de atraer, agradar e informar al visitante –explicó Belén Zubieta-; al disfrute de la naturaleza se suma la oferta de productos locales o la compañía de anfitriones que nos guiarán e interpretarán para nosotros un territorio que conocen perfectamente”.

Montes de Vigo: Una riqueza al lado de la ciudad

Los montes integrantes de A Mancomunidade de Montes de Vigo ocupan una extensión de 1.562,09 ha.

Hace cinco años finalizó el proyecto NAVI (Naturaleza Viva), cuyo fruto principal fue la ordenación completa de los montes de Vigo. Según el uso a que se destinó cada uno de los montes, se pueden distinguir tres grandes “cuarteles” (un tipo de división utilizada en ingeniería forestal).

El primero de estos grandes cuarteles es de uso social, y está formado por todas aquellas masas que conforman áreas recreativas. En total suman 73,78 ha, con vistas panorámicas extraordinarias y recursos etnográficos y prehistóricos a conservar, que vienen siendo utilizadas de forma habitual por los vecinos del Concello de Vigo y otros limítrofes.

El segundo cuartel, de uso preferentemente protector, está formado por masas de especies de frondosas de crecimiento lento, como el roble. Abarcan una superficie de 644,96 hectáreas, con turnos de corta superiores a los 40 años. Y entre ellas 128,68 ha con turno de corta superior a 80 años.

El tercer cuartel es de uso productor, y está poblado por masas de especies de crecimiento rápido, con turnos de corta inferiores a 40 años, tales como el Pinus pinaster y Eucalyptus globulus, que ocupan un total de 597,41 ha.

En esta superficie forestal destacan los montes vecinales de Teis, Candeán y Cabral, de fuerte uso social y dotados de amplias y agradables áreas recreativas. También incorporan parques y espacios para el disfrute de los ciudadanos los montes de Bembrive, Beade, Zamáns y Valladares.

Con mayor orientación forestal, aunque también dotados de importantes recursos etnográficos se hallan los montes de la costa: Castrelos, Matmá, Comesaña, Coruxo, San Miguel de Oia y Saians.

Los montes de Vigo poseen una gran variedad de elementos arqueológicos que suponen un rico catálogo de culturas prehistóricas, desde la megalítica a la castrexa.

Esta riqueza patrimonial, unida a la presencia de elementos etnográficos vinculados a usos aún recientes del monte, como viejos caminos empedrados, pontellas o molinos de agua, convierten un paseo por estos montes en un recorrido por más de 5.000 años de historia.

A todo ello hay que sumar elementos de interés natural (cursos de los ríos, riberas, fragas y soutos...) e incomparable paisaje y rutas de senderismo para todos los gustos.

Para preservar y perpetuar esta formidable riqueza, junto a la ciudad, la Mancomunidad de Montes de Vigo trabaja diariamente en la mejora de las masas forestales (mantenimiento de las cuencas de los ríos, reducción del riesgo de incendio mediante aprovechamiento de biomasa, sustitución de especies invasoras por especies autóctonas), el acondicionamiento de las rutas de senderismo y la mejora del entorno de los bienes de interés histórico y de los accesos del monte.

 

 

Los Montes de Vigo, con LANDSCARE

Uxío González, Presidente de la Mancomunidad de Montes de Vigo, agradece a COSE su apoyo a las iniciativas que pone en marcha la Asociación Forestal de Galicia, y aplaude un proyecto como LANDSCARE, directamente ligado a los montes periurbanos.

Asimismo, destaca la excelente relación con la concejalía de Medio Ambiente del consistorio vigués, así como la voluntad creciente de muchas personas de apoyar económicamente y participar activamente en las iniciativas organizadas por la Mancomunidad.

Queremos que las familias viguesas puedan acudir al monte cuando lo deseen; bien en coche, en autobús, moto, bicicleta o incluso a pie, a disfrutar de la naturaleza -concluye Uxío González-. Pero es necesario que los ciudadanos conozcan todas las posibilidades de ocio y disfrute que tienen a su disposición, siempre de una forma sostenible y respetando la voluntad de sus dueños. Para ello, una aplicación como LANDSCARE resulta fundamental”.

Los propietarios de montes vecinales reconocen que “hay que ir poco a poco, pero afianzar y asegurar lo que se va consiguiendo”.

La Mancomunidad de Montes de Vigo y también LANDSCARE saben de la importancia de transmitir todos estos valores a los niños y chavales, en colegios e institutos. “Ellos son los usuarios del futuro, y también los garantes de que pueda perpetuarse su conservación y desarrollo”.

La gestión que la mayoría de las comunidades de montes hicieron de su propiedad ha tenido, desde siempre, una orientación forestal y social. Incontables son las actuaciones que se hicieron para dotar a los montes vecinales de atractivo con el objetivo de que cualquier persona pudiese disfrutar de la naturaleza y de la riqueza del monte gallego. En los últimos tiempos, la respuesta de la ciudadanía a esa oferta está siendo muy positiva y, año tras año, la afluencia de personas a los montes se viene incrementando de manera continuada”, afirma Francisco Dans, Director de la Asociación Forestal de Galicia.

NORMATIVA Y USO SOCIAL DEL MONTE VECINAL EN GALICIA

COMPATIBILIDAD DE LOS USOS SOCIAL Y FORESTAL EN LOS MONTES VECINALES


30 Años de Asociación de Forestalistas de Alava

La Asociación de Forestalistas de Alava, ARABA, cumplió 30 años en 2016. Con motivo de esta importante efeméride, organizó y celebró en Amurrio sus primeras Jornadas Forestales, como parte de un magno evento que se desarrolló en Euskadi de 15 a 23 de Octubre: la 2ª Semana de la Madera, organizada por Baskegur.

Corría el año 1986 cuando una treintena de personas se lanzaron a la aventura de agruparse y defender los intereses de los forestalistas ante la Administración y otras entidades. Sus primeros presidentes fueron Iñaki Gancedo y Alberto Ibárrola, a quienes la Asociación debe en gran parte todo lo que ha llegado a representar y realizar. Actualmente preside la Asociación ARABA Iñigo Mínguez, escudado por la gerente de la organización, Amelia Uría.

La Asociación se ha desarrollado, hasta llegar a tener a fecha de hoy casi 500 Socios, que reúnen casi 13.000 hectáreas; aproximadamente un 40% de la superficie arbolada en producción de Alava. “Lo que parecía iba a ser sólo la reunión de un grupo de amigos y conocidos en torno al mundo forestal, ha ido tomando fuerza –comenta el Presidente de ARABA-. Actualmente tenemos muchos retos por superar, y para lograrlo es clave que siga existiendo esta Asociación”.

La Asociación ARABA está integrada en BASKEGUR –Asociación de la Madera de Euskadi-, y en la Confederación de Forestalistas del País Vasco, a través de la cual forma parte de la COSE –Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España-, de la USSE –Unión de Selvicultores del Sur de Europa-, y PEFC Euskadi.

Entre otras acciones, la Asociación de Forestalistas de Alava está llevando a cabo, junto al Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Alava, iniciativas de investigación para introducción de nuevas semillas y el control de las plagas y de sus riesgos para el medio ambiente, de asesoramiento técnico a los Socios y de estudio de mercados para la madera que se extrae del monte; no sólo para carpintería o mueble, sino como combustible y también para la construcción e incluso en el sector textil.

En la Asociación toma fuerza la conciencia de que la mitigación del cambio climático es una gran oportunidad para todo el sector. “Los bosques juegan un papel muy importante en la retención de CO2 –remarca Iñigo Mínguez-. Queremos poner en valor esta realidad ante todas las instituciones”. También dentro del marco del respeto y la preservación del medio ambiente, la Asociación ARABA continúa trabajando en la promoción e implantación del certificado PEFC de gestión forestal sostenible; un sello que garantiza que “se están haciendo bien las cosas dentro del mundo forestal”.

De cara al futuro, la Asociación de Forestalistas de Alava aspira a seguir creciendo, a prestar más y mejores servicios a sus Asociados y a continuar trabajando de forma colectiva para concienciar a la sociedad de lo importante que es el bosque que le rodea. Todo ello cuidando y profundizando en la comunicación con las administraciones de Euskadi, España y Europa, “para transmitirles nuestras inquietudes y necesidades”. En concreto, preocupa en ARABA el desarrollo que puedan ir teniendo las políticas agrarias y también urbanísticas, que “en general no juegan a nuestro favor”, considera Iñigo Mínguez. Por ello, la Asociación trata de incrementar su presencia a la hora de elaborar los planes de gestión de ordenación urbana, los planes territoriales sectoriales o las directrices de ordenación del territorio. “El sector forestal tiene que estar presente y participar en estas decisiones”.

Agente crucial en el futuro del paisaje, de la economía rural y del entorno de las urbes y municipios alaveses, la Asociación de Forestalistas de Alava basa su trabajo en la gestión y el desarrollo sostenible, esto es, “poder evolucionar de una manera equilibrada, garantizado que las generaciones venideras puedan tener y disfrutar lo que hoy tenemos nosotros –concluye Iñigo Mínguez-. El largo plazo que marca la disposición del recurso de la madera demuestra a la sociedad que el forestalista no sólo piensa en el presente, sino también en los que vienen tras nosotros. Sin olvidar que para disfrutar un medio ambiente, debemos preservar y potenciar una actividad económica y social en el sector primario”.