Jornada pública: GOI Wood-e y Timber Chain

El sector forestal tiene un papel esencial en la bioeconomía, el medio ambiente, el desarrollo rural y la sociedad en general.

Resumen del evento organizado para difundir públicamente el trabajo realizado en los grupos operativos supra autonómicos "Wood-e" y "Timber Chain".
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COSE publica unas recomendaciones para ser un buen recolector de setas

La Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE) ha editado la guía “Recomendaciones básicas para ser un buen recolector de setas”, dentro de su Proyecto MicoPlus: Conservación y uso sostenible del recurso micológico como fuente de riqueza.

COSE - RECOMENDACIONES BASICAS PARA SER UN BUEN RECOLECTOR DE SETAS -Proyecto_MicoPlus

Ante la creciente demanda de setas por parte de la sociedad, que pone en peligro su regeneración y el futuro de este aprovechamiento forestal si no se utilizan buenas prácticas, nació esta iniciativa, que da respuesta a la acuciante necesidad de ordenar el aprovechamiento micológico y controlar la carga recolectora en los montes privados.

COSE, junto a FAFCYLE –Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León- han desarrollado a lo largo del año 2016 el proyecto MicoPlus, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad y del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, para impulsar la gestión forestal a través del aprovechamiento de las setas y poner en valor este recurso sin perjudicar el entorno natural, haciendo de él un motor económico para las zonas rurales.

Basándose en el reconocimiento del Código Civil y en el artículo 36 de la Ley básica de Montes, que dice que el titular del monte será en todos los casos el propietario de los recursos forestales producidos en él, incluidos frutos espontáneos, y que tendrá derecho a su aprovechamiento, junto a otras legislaciones de carácter autonómico que equiparan el aprovechamiento de hongos silvestres con el resto de recursos forestales como la madera, leña, biomasa forestal, pastos, resina, corcho, etc., se han sumado fincas forestales con reserva de aprovechamiento micológico en numerosas provincias creándose acotados micológicos.

 

 

El “acto de reserva” del aprovechamiento significa que el titular del monte no consiente la recolección libre ni gratuita en ningún caso o en los supuestos que él considere, para lo cual será necesaria una autorización.

Esta reserva lleva consigo la obligatoriedad de informar del hecho, mediante señales o tablillas en las zonas de mayor visibilidad y a lo largo de todo el perímetro, como pueden ser los principales accesos a la finca.

Éste sería el primer paso hacia la regulación.

 

 

Durante el pasado año se han desarrollado actividades orientadas a promover las buenas prácticas entre los recolectores, a incorporar a los propietarios forestales a la gestión del aprovechamiento micológico y a mejorar la formación en este ámbito.

En este contexto, COSE organizó jornadas informativas con propietarios particulares que tenían necesidad de poner freno a la recolección abusiva durante los meses que dura la campaña setera, y llevó a cabo acciones de divulgación de buenas prácticas para tener un comportamiento adecuado en el monte y no agotar este recurso, como la edición de una guía de “Recomendaciones básicas para ser un buen recolector de setas”, que está disponible en las webs de COSE y FAFCYLE, y que se puede descargar en este enlace.

El empleo de métodos agresivos perjudica la regeneración del hongo para el ciclo siguiente. Su extracción indiscriminada, las basuras vertidas y el acceso incontrolado de gente no autorizada a las fincas son las principales preocupaciones del propietario forestal.

El primer municipio donde se puso en marcha el proyecto MicoPlus fue en Ojos Albos, en Ávila, a través de su Comunidad de Parceleros; una sociedad formada por más de 200 pequeños propietarios privados del propio municipio abulense, donde se ha constituido un único acotado con todas las fincas de dicha Comunidad.

Con el Ayuntamiento y los propietarios forestales de La Torre del Valle, en Zamora, se celebraron los días 25 y 26 de noviembre las Primeras Jornadas Micológicas, con una excepcional acogida de los vecinos del municipio, que vieron con agrado la utilidad de unas sesiones formativas a cargo de la Asociación Micológica de Benavente para conocer el gran potencial micológico de su zona y reconocer las especies existentes. Los propietarios mostraron interés en la posibilidad de crear un acotado micológico con los montes de gestión privada del Ayuntamiento y vecinos.

 

 

También se han registrado fincas reservadas de aprovechamiento micológico en la Región de Murcia.

Además se realizó un interesante curso de micoselvicultura en el edificio PRAE de Valladolid, el día 19 de diciembre, a cargo de prestigiosos profesores de la Universidad de Valladolid (UVA), con el objetivo de transferir conocimiento y dar formación a técnicos y gestores de montes sobre esta novedosa forma de selvicultura orientada a la gestión del recurso micológico para aumentar y mejorar las producciones de setas y trufas.

D. Juan Andrés Oria de Rueda Salgueiro, Catedrático de Micología de la UVA, hizo una introducción general a la micología, expuso unas recomendaciones prácticas sobre la planta micorrizada de vivero y sobre su implatación en el terreno y ofreció unas nociones básicas sobre micosilvicultura en quercineas truferas.

D. Pablo Pinto, Profesor de la UVA, habló de micoselvicultura en matorrales en Castilla y León y su interrelación con otros aprovechamientos forestales del monte, con estimación de producciones.

Y para finalizar D. Antonio Rodríguez Martín, Jefe de la Sección 2ª del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora, expuso la micosilvicultura en robledales y en pinares implantados en la PAC y planteó la compatibilidad de este recurso con el aprovechamiento de resinas y la obtención de piña.

Como colofón al proyecto, se va a dar soporte técnico para la creación de una lonja municipal de setas, la primera en España, en un municipio de Ávila con mucha tradición setera y que apuesta fuertemente por este recurso, para que la riqueza generada por las setas permanezca en los pueblos donde se obtiene y se le pueda dar el mayor valor añadido al producto sin que se vaya a otros lugares, circulando generalmente en economía sumergida.

En todas las actividades se ha hecho partícipes no sólo a los propietarios forestales sino a todos aquellos agentes implicados en el tema, para poder abordarlo de forma integral, como son Universidades, Agentes Medioambientales, Agentes de la Guardia Civil y del Seprona, Dirección General del Medio Natural y Técnicos de los Servicios Territoriales, Diputaciones y Asociaciones Micológicas. Ellos han intervenido en diferentes jornadas y han demostrado que es muy positiva la existencia de estos encuentros, con el fin de fomentar el diálogo y el entendimiento entre los que forman parte de la cadena de valor del recurso.
Este proyecto no ha sido más que el inicio de todo un cambio en la forma de entender la gestión del recurso micológico y su protección.

 


Iván Fernández, Presidente de PROFOAS: “El minifundismo deriva en abandono del monte”

El minifundismo, como estructura principal de la propiedad, es un problema clave para el sector forestal asturiano.

La superficie media que posee un propietario forestal privado en Asturias es una hectárea. Muchas parcelas tienen media hectárea, 300 ó 400 áreas, no más. Aunque lleguen a ser de cinco o seis hectáreas, la explotación de los recursos y aprovechamientos es muy complicada.

Por ello PROFOAS –Asociación de Propietarios Forestales de Asturias-, organización integrada en COSE, fomenta el asociacionismo y la concentración parcelaria, con el fin de sumar terrenos de 30 a 40 ha que, a los ojos de la Administración, son unidades mínimas y viables de explotación, que al menos cobrarían a la hora de hacer una corta, recibirían al ganado para pastar y verían mejoradas sus accesos e infraestructuras.

En los montes asturianos, los pequeños propietarios tienen muchos problemas para desarrollar su trabajo. Aunque mejoran poco a poco las infraestructuras, las concentraciones parcelarias son insuficientes y las transmisiones patrimoniales, de padres a hijos, son muy onerosas (se paga por encima del propio valor de mercado).

Asimismo, sería deseable que los ayuntamientos cedieran a los selvicultores los terrenos que en su día fueron expropiados, para poder gestionarlos de forma comunal, generando riqueza mediante plantaciones adecuadas (eucalipto, frondosas, pinaster, etc.), en coordinación con los técnicos de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente.

Iván Fernández, Presidente de PROFOAS

“Los ingenieros y peritos forestales tienen que hacer gestión –opina Iván Castaño Fernández, Presidente de la Asociación de Propietarios Forestales de Asturias (PROFOAS)-. Para tener unos montes ordenados y, finalmente, obtener un beneficio”.

“Muchas personas renuncian a su propiedad –señala Juan Peláez Pérez, propietario forestal de Castropol-, agudizando el abandono del medio rural”. Quien desea conocer su finca se ve obligado a realizar un desbroce importante, para después buscar su parcela; todo ello sin aprovechamiento alguno”.

A todo ello se suma la descapitalización de los ayuntamientos y la falta de subvenciones, como sí tiene la ganadería, “aunque somos nosotros quienes recogemos el CO2 y saneamos el aire con nuestras plantaciones”, remarca Juan Peláez.

“Solicitamos que cuando un propietario adquiere una parcela colindante con la suya, se le exima del impuesto de transmisiones, como se hace en Galicia”, apunta Félix López Cuervo, Vicepresidente de PROFOAS.

“El minifundismo deriva en abandono –sentencia Iván Castaño-. El monte deja de ser productivo para ser improductivo, y una amenaza de incendio”.

 El peso de la crisis

Venimos de una época de crisis económica, que en Asturias comenzó en 2008. Durante seis años desaparecieron en torno al 60% de los puestos de trabajo en el sector forestal del Principado. Multitud de empresas cerraron y los propietarios forestales privados quedaron indefensos, ya que en varios años no fueron convocadas las ayudas de la Administración.

La crisis también barrió a muchos pequeños aserraderos, que eran foco de demanda de la madera extraída del monte. La recuperación de este tejido empresarial podría ser parte de la solución para un sector que no termina de levantar cabeza.

Antiguamente la parte del monte que correspondía a una unidad familiar era “su banco”. Cuando se necesitaba un capital se cortaba madera y se llevaba al aserradero del pueblo o de la villa, donde estaba asegurado el cobro.

“Hoy gana la industria, gana la pastera, gana el aserradero, gana el transporte… Y lo que queda, para el propietario forestal. Hagámoslo al revés –reclama PROFOAS-. Que gane el propietario y, lo que quede, para que ganen también los demás. Que la materia prima es del propietario. Este es el único sector en el que la materia prima no está reconocida”.

 La amenaza del goniptero

Actualmente, el tipo de cultivo que mayor auge tiene es el del eucalipto. Por su demanda y por tratarse de una especie de crecimiento rápido. El sector ve de nuevo amenazada su prosperidad; en esta ocasión debido al goniptero; un escarabajo que come la hoja adulta del eucalipto y resulta difícil de combatir.

“Combatimos el goniptero mediante lucha biológica, con una mosca que esteriliza la larva del escarabajo, o a través de la colocación de látex en los árboles –explica Félix López Cuervo, Vicepresidente de PROFOAS-. Con insecticida es más complicado; algunos no están permitidos, y desde el suelo el efecto de nuestro ataque es deficiente, debido a la dificultad de tránsito y acceso al monte”. ENCE, ASPAPEL y los propietarios forestales combaten unidos esta plaga.

A pesar de todo, desde PROFOAS animamos a las nuevas generaciones que se ocupen de sus parcelas y del monte asturiano, en general. “El apego al monte se diluye, la rentabilidad es mínima y los problemas, como queda dicho, graves y acuciantes –concluye Iván Castaño-. Tampoco percibimos por parte de la sociedad reconocimiento a nuestra labor de gestión y preservación del monte. Pero, frente a la desilusión y el desánimo, en PROFOAS optamos por trabajar y seguir reivindicando lo que el monte de Asturias necesita y requiere para pervivir y prosperar. Porque si se gestionara bien, podría dar mucho empleo y mucha riqueza, recuperando personas y familias para los pueblos y el medio rural en general”.