Se pone en marcha el Grupo Operativo PINEA

Para educar al consumidor en la demanda de piñón ibérico y para combatir los principales problemas en materia fitosanitaria.Read more


La certificación de la biomasa forestal, instrumento clave para garantizar un aprovisionamiento sostenible

Patricia Gómez, gerente de COSE: “Tenemos un enorme stock de biomasa en nuestros montes. Apostar por ella es avanzar en la transición energética”

La certificación de la biomasa forestal, instrumento clave para garantizar un aprovisionamiento sostenible.Read more


COSE no falta a su cita anual con GENERA

La Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE), integrada en la Unión por la Biomasa, ha participado esta semana en una conferencia técnica sobre “La Biomasa en la Economía Circular”, celebrada en GENERA -Feria Internacional de Energía y Medio Ambiente-, defendiendo el uso de la biomasa forestal con fines energéticos y su contribución a la economía circular.

 

UN RECURSO DESAPROVECHADO

El 67% de la superficie forestal española es de propiedad privada, en un país donde más de la mitad de su suelo (54%) es forestal, del cual un 37% está arbolado. España es el tercer país del ranking europeo en superficie arbolada. Con un ritmo de crecimiento anual en torno al 2,19%; muy superior al de la media europea, que es del 0,1%. “Aun así, teniendo este gran potencial, con un incremento constante tanto de volumen como de superficie, nuestra tasa de extracción es sólo del 41%, mientras que en Europa es del 69%”, informó a sus oyentes Patricia Gómez Agrela, gerente de COSE.

“Nos dejamos en el monte un magnífico recurso, que podríamos valorizar como biomasa forestal para aprovechamiento energético -apostilló-. Hay capacidad de aumentar la producción, sin sobrepasar la capacidad del bosque ni riesgo de agotar el recurso, bajo rigurosos criterios de sostenibilidad”.

 

EL SELVICULTOR, FIGURA CLAVE PARA PRESERVAR EL MONTE

Los propietarios forestales a través del movimiento asociativo trabajan día a día para poner en valor los recursos que tiene el monte, que son muchos, y entre ellos la biomasa forestal. Esta labor, desconocida para gran parte de la sociedad, sirve para tener masas forestales gestionadas con el fin de alcanzar su mantenimiento y potenciar el efecto sumidero, evitando el deterioro progresivo que conlleva el abandono.

Antes, durante y después de la extracción de biomasa en un pinar de Radiata.

 

“No se corta madera, y es una necesidad para los montes y para los entornos rurales, por los beneficios ambientales y económicos que comportaría. Es una oportunidad que estamos perdiendo”, advirtió Patricia Gómez en GENERA.

 

LA BIOMASA FORESTAL EN ESPAÑA

España es uno de los últimos países de la Unión Europea en consumo de biomasa per cápita, con sólo 0,103 tep/hab*. Finlandia tiene un consumo de 1,435 tep/hab.

(* Toneladas equivalentes en Petróleo, por Habitante)

A lo largo de las últimas décadas en España se ha producido un aumento de las existencias maderables medias por hectárea arbolada que no se corresponde con el estancamiento de la producción, lo que pone de manifiesto un nivel de aprovechamiento forestal inferior a su potencial; aproximadamente entre 30-40 Mm3 de madera y biomasa se quedan anualmente sin aprovechamiento.

Como las extracciones son inferiores al crecimiento anual, esto conlleva la acumulación de existencias en el monte que no se están valorizando, con la consiguiente pérdida de riqueza y disminución del estado óptimo de las masas forestales. Así como un incremento en el riesgo de incendio y en la gravedad de los mismos.

 

 

En España apenas se aprovechan 6 Mt de biomasa anualmente, entre subproductos de la industria, leñas y biomasa directamente producida, de los más de 12 Mt que podrían usarse para fines energéticos:

  • Se podrían crear 6.000 empleos (cada 1.000t se genera 1 empleo)
  • Se podría eliminar un material peligroso para evitar los incendios forestales
  • A nivel fiscal, esta actividad generaría a la Hacienda Pública, al menos, 16,5 M€ en cotizaciones a la Seguridad Social y otros 18 M€ en concepto de IVA, además de producir beneficios en términos de IRPF y en concepto de disminución de gastos por desempleo, ya que la gestión forestal es intensiva en mano de obra.
  • Además habría que calcular el ahorro en extinción de incendios al disminuir la carga combustible de los montes

 

CASO PILOTO: PLANTA DE BIOMASA DE ANSÓ

Patricia Gómez ilustró sus argumentos con un caso piloto de producción de bioenergía con biomasa forestal en el pirineo oscense, basado en un estudio de “métodos de valoración de bienes forestales a través de la planta de biomasa de Ansó (Huesca)” del profesor de economía forestal de la ETSI Montes-UPM-Madrid, D. Sigfredo Ortuño, cuyo análisis de la rentabilidad económica se ha hecho a través de un modelo de gestión integral del monte.

 

 

La valoración forestal es una herramienta fundamental a la hora de tomar decisiones relativas a la gestión del proyecto de la planta de biomasa. Existen unos métodos específicos para realizar dicha valoración:

  • valorar la biomasa en pie para establecer el pago a los propietarios de los montes.
  • valorar el precio de la superficie forestal y, en su caso, el valor de la biomasa como vuelo forestal.
  • valorar los rodales y montes para justificar la inversión financiera y avalar los créditos.

Existen algunos aspectos que complican realizar el cálculo, como la elevada duración de los turnos, lo que supone riesgo, incertidumbre sobre los flujos de caja y dificultad para fijar el tipo de interés aplicable. La producción de biomasa, al reducir los turnos de explotación, reduce estos problemas. Además, en el monte, los aprovechamientos se planifican anualmente, con lo cual es posible conocer el valor aproximado de mercado de los productos que se extraen de él.

Entendiendo siempre la complejidad y necesidad de compatibilidad de la producción del monte, su variedad de funciones y servicios: Madera, Frutos, Pastos, Hongos, Leña, Bienes Ambientales, Caza, etc.

En este proyecto piloto, en los trabajos previos a la puesta en marcha de la planta, se ha extraído biomasa en parcelas tipo de unas 95 has., con un coste medio de 56€/TM de astilla, incluido el pago a los propietarios de los montes, y una tasa interna de rendimiento (TIR) en torno al 12-14%; superior a las registradas en modelos de explotación de energía eólica o solar. “Se ha demostrado la viabilidad económica de este tipo de instalaciones y de la gestión integral de la biomasa forestal -concluyó Patricia Gómez Agrela-. El cuidado de la masa forestal y el aprovechamiento integral de los tratamientos, tanto de la materia obtenida directamente como de los restos provenientes de labores selvícolas (fajas auxiliares, clareos,…), representa un claro ejemplo de economía circular. La clave de la viabilidad del proyecto está precisamente en la integración, porque supone un ahorro de costes significativo”.

Es un proyecto a largo plazo (30 años), que durante su recorrido dará empleo y fijará población en el municipio de Ansó.

 

EL FUTURO DE LA BIOMASA FORESTAL

COSE insiste en que existe en España una enorme disponibilidad del recurso, sin que actualmente se esté utilizando para otro uso.

El fomento de la implantación de calderas de biomasa es creciente y progresa la concienciación social e institucional en torno al uso de las energías renovables. La biomasa ya no se ve como algo extraño. A juicio de la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España, urge resolver problemas críticos como el marco legal, la fiscalidad, estimular la demanda con garantías en el suministro, la financiación de los proyectos, la promoción de calderas o el asociacionismo forestal de cara a organizar la oferta, entre otros.

La oportunidad económica, ambiental y social es evidente frente a la crisis territorial y energética:

  • Abundancia de materia prima en los bosques españoles (5-10 Mt según distintas fuentes) cuyo aprovechamiento sanea las masas forestales, pero sólo desarrollará su potencial si recibe los apoyos adecuados a nivel monte
  • Creación de empleo y desarrollo en el entorno rural
  • Reducción de la factura y dependencia energética exterior (6.500 M$ y 1,5 M TEP)
  • Precio de la energía calorífica muy competitiva (entre 0,041 y 0,046€/Kwh frente a los 0,066€/Kwh del propano, 0,059€/Kwh del gas natural ó 0,0895€/Kwh del gasóleo)

 

 

Una economía circular, que no sólo requiere una materia prima sino que también aprovecha los restos de otros tratamientos, tanto del monte como de la industria, cumple con la bio economía, porque se basa en un recurso natural e inagotable, de proximidad, que genera bio productos y favorece la bio diversidad.

1 Kg de Biomasa genera 3.500 Kcal

1 Litro de Gasolina proporciona 10.000 Kcal

Cuando desechamos 3 Kg de biomasa, desaprovechamos el equivalente a 1 Litro de gasolina


Francisco Carreño, Presidente de COSE: “Los propietarios forestales privados sienten el compromiso de generar ideas y proyectos para fijar población y desarrollar el territorio”

Los recursos públicos deben ir destinados a financiar bienes públicos. Lo reconoce abiertamente la Unión Europea. Y los bienes públicos no sólo los producen las administraciones públicas, sino también los agentes privados. En el mundo forestal, esta realidad es evidente; calidad y cantidad de agua, paisaje, mitigación cambio climático, freno de la erosión, sumideros de carbono, regulación del clima, biodiversidad.

En este escenario, los propietarios particulares de montes aspiran a ver compensados los beneficios que hoy regalan a la sociedad, mediante el pago por servicios ambientales para poderlos ofertar en cantidad y calidad óptimas.

La Confederación de Selvicultores de España anima la cooperación entre entidades locales (Grupos de Acción Local-GAL) y asociaciones forestales para un eficaz desarrollo territorial

Francisco Carreño, Presidente de COSE

“Los selvicultores hacemos cada vez más cosas, y debemos aprovechar los fondos que las Administraciones ponen a nuestra disposición para llevarlas a cabo”,ha dicho Francisco Carreño en una jornada que, bajo el paraguas de Red Rural Nacional se celebró recientemente en el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medioambiente, quien a continuación enumeró las herramientas que los selvicultores tienen para acercarse a la sociedad e integrarse con otros sectores de la economía del medio rural, como son:

- Formación y educación. Reconducir la percepción sobre la ordenación y gestión del territorio.

- Promoción del empleo y organización de servicios de apoyo. Fomento del asociacionismo.

- Promoción y difusión de cada zona. Dar a conocer buenas prácticas de Gestión Forestal Sostenible.

- Elaboración de estudios e investigación con planes estratégicos, para desarrollarlos.

- Gestión de programas de desarrollo para cada comarca, con carácter integral.

El Presidente de COSE considera que “los propietarios forestales privados también pueden encontrar sinergias con los grupos de acción local”, pero echa en falta la “escasa participación, la falta de interlocutores que tengan una visión integral y el poco interés por nuestra labor desde las administraciones a la hora de comunicar lo que hacemos”, aunque teóricamente “tenemos herramientas y medios para acercar y conducir recursos al territorio rural que irá a más”. Estamos en un momento muy interesante donde crece la demanda de estos bienes y servicios, es ahora cuando hay que preparar los espacios forestales.

“¿Tiene sentido que los fondos que tienen las administraciones para cumplir la función de redistribución territorial de la renta no lleguen a sus destinatarios y finalmente se queden en financiar obras y servicios a través de los Programas de Desarrollo Rural del FEADER que no fijan población? -se preguntaba Francisco Carreño-, cuesta mucho transmitir al propietario que haga algo por mejorar la gestión de su propiedad sin ningún tipo de apoyo ni reconocimiento detrás”.

 

Instante de la Jornada de Red Rural Nacional, celebrada en el MAPAMA el pasado 24 de octubre de 2016.

 

Entre otras acciones, las asociaciones de propietarios de montes podrían acometer proyectos de fomento de la gestión forestal sostenible, formación en torno al desarrollo de modelos de integración de la gestión, información y formación sobre la capacidad de producción de biomasa forestal, trazar itinerarios agroforestales en fincas privadas, señalización de recursos forestales en las misma, elaboración de manuales, transmitir el conocimiento, la conservación y la mejora del patrimonio natural, etc... “muchas de ellas no se han consumado, al no conocer las buenas prácticas y la posibilidad de trabajar en red, a través de los Proyectos de Cooperación”, apuntó. “Hay que iniciar nuevas líneas de trabajo y darnos a conocer a través de los proyectos de Cooperación y las visitas para enseñar las buenas prácticas en el sector”.

Durante la jornada, José Luis Peralta y Jorge Rodríguez de la SG de Programación y Coordinación del MAGRAMA, animaron a los asistentes a “hacer cosas en común y cofinanciarlas”, teniendo en cuenta que, en lo sucesivo, existe la obligación de destinar al menos un 30% de las ayudas a fines ambientales. Entre otros, existen fondos europeos para la prevención de incendios, la restauración del monte, la transformación, movilización y comercialización de productos forestales (de cara a incrementar su valor), para el asociacionismo y para llevar a cabo servicios silvoambientales y climáticos, entre otros destinos.

Con todo, Francisco Carreño insistió en la “obligación moral” de generar objetivos y proyectos, trabajando en red. “Las asociaciones forestales somos un aliado fiel de la Administración -concluyó-, somos su interlocutor y colaborador válido”.

VOLVER A LA VISION DEL TERRITORIO

Representantes de REDER y REDR, afirmaron que los Programas LEADER “podrían ser instrumento de apoyo a iniciativas forestales” pues “no han recibido la atención debida a un grave problema como es el abandono de estos espacios y su repercusión como habitat de biodiversidad y generación de empleo y riqueza”.

“No hablemos de desarrollo rural, sino de desarrollo territorial -afirmaron-. Las políticas se han de aplicar sobre la totalidad del territorio”.

Guillermo Fernández Centeno, SG de Silvicultura y Montes en el MAGRAMA, destacó en su intervención la importancia de las masas forestales y de la actividad forestal en la economía local y territorial, “lo cual puede generar empleo, fijación de la población y desarrollo local”, remarcó.


JUNTOS POR LOS BOSQUES, más cerca del Consejo Forestal Nacional

Juntos por los Bosques celebra la Moción presentada por el PP de constitución urgente del Consejo Forestal Nacional y una de las principales reivindicaciones del sector forestal representado por esta plataforma que aúna a treinta entidadesLa moción ha sido aprobada por los votos del PP, abstención del PSOE y Podemos y voto en contra de ERC, PNV y Compromís.

Desde Juntos por los Bosques queremos expresar nuestro agradecimiento por esta iniciativa y a todos aquellos que la han impulsado, como la senadora del PP Salomé Pradas, ex Directora General del Medio Natural de la Generalitat Valenciana, por entender que es clave para nuestros bosques”.

Juntos por los Bosques une todas las áreas del sector forestal español (propietarios, industria, empresas de servicios, asociaciones y colectivos profesionales, organizaciones de certificación forestal, etc.), y desde su creación en julio de 2016 se ha reunido con representantes de todos los partidos políticos y ha presentado sus objetivos en el Congreso de los Diputados y en el Senado.

 

ASTURIAS_montes

 

Cinco medidas prioritarias en nuestros bosques para el nuevo Gobierno

“Nuestros montes, que ocupan el 54% de la superficie de España, generan empleo, desarrollo rural y cohesión territorial, y son cruciales en la lucha contra el cambio climático al constituir el único sumidero gestionable”. Los ecosistemas forestales protegen el suelo y mejoran la calidad y cantidad de agua, regulan la temperatura, ofrecen materiales para el desarrollo de la bio-economía como la madera, “de la que en la actualidad aprovechamos solo el 40% del crecimiento anual en nuestros bosques”, o pastos, caza, pesca y otros productos forestales no madereros (resina natural, piñones, setas, castañas o frutos del bosque). Disponen de fuentes renovables de energía, entre las que destaca la biomasa, y preservan la biodiversidad y el patrimonio natural, además de atraer turismo y mejorar la salud de los habitantes de entornos urbanos.

Por estos motivos, las entidades forestales españolas se han unido para impulsar la iniciativa Juntos por los Bosques y definir una propuesta de cinco puntos de actuación primordiales para los primeros cien días de gobierno:

1. Constituir el Consejo Forestal Nacional como órgano consultivo en materia de montes y política forestal con la participación de todos los agentes interesados para lograr una política integrada.

2. Asegurar una dotación idónea para el sector forestal en los Presupuestos Generales de 2017, que más allá de los incendios, permita acometer acciones y alcanzar los objetivos del Plan Forestal Español 2002, así como la plena ejecución del remanente de los Presupuestos de 2016 y, si esto no fuese posible, su incorporación en los de 2017.

3. Puesta en marcha efectiva del Plan de Activación Socioeconómica del Sector Forestal (PASSFOR)

4. Presentar al Consejo de Ministros una propuesta de medidas en IRPF, IBI, Impuesto de Sociedades, Impuesto sobre el Patrimonio e Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones para la dinamización de la gestión forestal sostenible y movilización de los recursos existentes.

5. Definir y consensuar con el sector y agentes interesados una agenda de trabajo de legislatura en asuntos forestales ambiciosa que incluya un programa de promoción de productos forestales, la recuperación del Plan de Restauración Hidrológico Forestal y asegure la unidad del mercado interior. Un programa que potencie la sanidad forestal y la investigación en el sector, que priorice el Inventario Forestal español y su cartografía, y que atienda las obligaciones de información del inventario de emisiones de gases de efecto invernadero.

Además, los importantes retos de desarrollo rural y cohesión territorial, cambio climático, aguas o cambio del modelo productivo hacia la bio-economía han llevado a los firmantes a proponer que las competencias sobre desarrollo rural, política forestal y biodiversidad se ubiquen en la AGE en una misma unidad con rango de Secretaría General.

Estas propuestas aúnan las voces de la industria maderera, de los propietarios forestales y las empresas del sector, de los colegios profesionales, de entidades de certificación o centros de investigación que hacen un total de 29 entidades promotoras con el objetivo común de una mayor atención a nuestros bosques.


Carlos Hermida, vicepresidente de la Asociación Forestal de Galicia: “No es fácil implicar en el monte a las nuevas generaciones”

El monte vecinal es una entidad de carácter germánico, que “es de todos y no es de ninguno”. Las comunidades de montes surgieron con el fin de aglutinar los recursos de unos montes vecinales, para que dieran un beneficio a todos los habitantes de una comarca. Cada vecino recibía un aporte de lo que el monte proporcionaba.

Entrevistamos a continuación a Carlos Hermida García, Vicepresidente de Montes Vecinales de la Asociación Forestal de Galicia (AFG).

¿Qué representa hoy un “monte vecinal” y una “comunidad de montes”?

A día de hoy, la figura sigue siendo la misma aunque, además de un fin productivo, tiene un fin social mucho más acentuado. Al pastoreo o la leña de antaño le sustituye hoy un uso lúdico, deportivo, de ocio y esparcimiento. Todo ello con una repercusión social notoria.

El monte vecinal es en Galicia una figura con una repercusión inmensa: por la cantidad de comunidades de montes que acoge esta región, y por la superficie arbolada que aporta.

¿Tienen mucho peso estas figuras en la Asociación Forestal de Galicia?

El monte vecinal es una de las bazas principales que tiene para trabajar la Asociación Forestal de Galicia. Las comunidades de montes gestionan y preservan ese territorio, para que se encuentre en el mejor estado posible. Naturalmente, practican la selvicultura, lo cual garantizará que el monte perdure.

Esta figura “protectora” está mucho más acentuada en la provincia de Pontevedra y también en el sur de A Coruña, con gran implicación de los comuneros y las junta rectoras de cada comunidad de montes. Desgraciadamente, el éxodo a las ciudades de la población rural ha debilitado a esta importante figura forestal en la provincia de Ourense.

Las comunidades de montes son garante y protector del monte vecinal y periurbano

¿Qué labor está realizando actualmente la AFG con las comunidades de montes que están activas?

Compartimos y contrastamos información. Asimismo, ayudamos a reagrupar la comunidades, con el objetivo de que la gestión sea más fácil y rentable. Desde el departamento técnico de la AFG, les apoyamos en labores de ordenación, certificación, apoyo legal, asesoramiento técnico y gestión administrativa, entre otras muchas cosas del día a día. Al fin y al cabo, las comunidades de montes tributan como si fuesen sociedades mercantiles.

¿Cuánta superficie de montes vecinales acoge la región de Galicia?

En torno a 700.000 hectáreas. Esto es, dos terceras partes de la superficie forestal de Galicia.

 

Carlos Hermida García, Vicepresidente de Montes Vecinales de la Asociación Forestal de Galicia (AFG).

 

¿Cuáles son los principales logros de los montes vecinales en Galicia?

Su logro principal es haber logrado, aun hoy, que ese monte sea para uso y disfrute de toda la sociedad gallega. Trascender a una mera gestión privada y, además, evitar el abandono, atesorando cierta biodiversidad y una gran riqueza natural, histórica, paisajística y cultural.

Los montes siguen estando ahí, bien cuidados y gestionados, lo cual es primordial para asegurar un futuro.

¿Qué retos os planteais desde la AFG para mejorar, si cabe, esta realidad?

Las comunidades de montes han de fomentar la integración y la agrupación, y no la segregación. Tomando como ejemplo los montes periurbanos de Vigo, donde las comunidades trabajan conjuntamente. Su supervivencia depende de ello.

Los recursos forestales se encuentran “a la baja”. Sólo de forma agrupada puede llegar a ser rentable la gestión del monte. Por debajo de las 500 hectáreas es prácticamente inviable sacar adelante una explotación de pino o eucalipto. Por poner un ejemplo, la propiedad más grande de los Montes de Vigo suma 300 ha. Algunas no llegan a 20. De esta forma, la gestión no es sostenible. De forma agrupada, existe un modelo de gestión que puede llegar a ser medianamente viable.

¿Pone en riesgo la falta de rentabilidad de los productos forestales al compromiso de los comuneros con el monte gallego?

En efecto, esta situación entorpece la renovación de las juntas gestoras en muchas comunidades de montes. Implicar a las nuevas generaciones en este sector no es fácil. Por ello es tan importante incrementar la eficiencia de la gestión.

¿Colisionan o se complementan las SOFOR (sociedades forestales) con la tradición y trayectoria de los montes vecinales?

Podrían llegar a ser un complemento interesante aunque, desde la AFG, consideramos que el modelo de gestión planteado por la Administración para las SOFOR no es el más adecuado.

Las administraciones han de seguir valorando el trabajo que llevan a cabo las comunidades de montes de conservación y acondicionamiento del entorno de cuencas de ríos, restos arqueológicos, del aire y el paisaje. Y apoyarnos en vías de futuro como es la biomasa forestal; un recurso con el que podríamos alcanzar la auto gestión. La micología y otros productos silvestres contribuirían también a mejorar nuestra situación económica. En debate está si convendría sustituir el modelo forestal, del piñeiro a las madera nobles, aunque sea una apuesta a largo plazo.

¿Será el pago por servicios ambientales otra de las vías de financiación para el sector forestal gallego?

Puede llegar a ser una aportación más. Pero estará condicionado a que desde las comunidades de montes y la propia AFG logremos involucrar a los propietarios en proyectos de este tipo, como Landscare. Ellos son quienes pueden volcar información en esa plataforma. Y de ello depende el interés que pueda llegar a tener la aplicación para el usuario final. Si el ciudadano encuentra esa herramienta útil y su información bien seleccionada y plasmada, no dudo que aportará un donativo al gestor de la finca que está visitando. Pagaremos, igual que pagamos por contemplar una catedral o un museo.

Otras iniciativas semejantes funcionan de forma fluida hoy en día. Pero insisto, depende de la aportación del propio propietario del monte; quien primero ha de poner en valor lo que tiene.

¿Qué hace COSE, la Confederación de Organizaciones del Selvicultores de España, y qué más podría hacer por ayudar al sector forestal de Galicia?

Su amplia visión de todo el sector a nivel nacional, y de muy diversas tipologías de montes y realidades del mundo rural nos aporta luz, ideas y nuevos horizontes para afrontar el futuro.

Asimismo, su relación permanente y activa con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente nos garantiza disponer de información de primera mano, y también de la oportunidad de defender allí nuestros intereses y de influir en la manera de hacer las cosas en el mundo rural.


30 Años de Asociación de Forestalistas de Alava

La Asociación de Forestalistas de Alava, ARABA, cumplió 30 años en 2016. Con motivo de esta importante efeméride, organizó y celebró en Amurrio sus primeras Jornadas Forestales, como parte de un magno evento que se desarrolló en Euskadi de 15 a 23 de Octubre: la 2ª Semana de la Madera, organizada por Baskegur.

Corría el año 1986 cuando una treintena de personas se lanzaron a la aventura de agruparse y defender los intereses de los forestalistas ante la Administración y otras entidades. Sus primeros presidentes fueron Iñaki Gancedo y Alberto Ibárrola, a quienes la Asociación debe en gran parte todo lo que ha llegado a representar y realizar. Actualmente preside la Asociación ARABA Iñigo Mínguez, escudado por la gerente de la organización, Amelia Uría.

La Asociación se ha desarrollado, hasta llegar a tener a fecha de hoy casi 500 Socios, que reúnen casi 13.000 hectáreas; aproximadamente un 40% de la superficie arbolada en producción de Alava. “Lo que parecía iba a ser sólo la reunión de un grupo de amigos y conocidos en torno al mundo forestal, ha ido tomando fuerza –comenta el Presidente de ARABA-. Actualmente tenemos muchos retos por superar, y para lograrlo es clave que siga existiendo esta Asociación”.

La Asociación ARABA está integrada en BASKEGUR –Asociación de la Madera de Euskadi-, y en la Confederación de Forestalistas del País Vasco, a través de la cual forma parte de la COSE –Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España-, de la USSE –Unión de Selvicultores del Sur de Europa-, y PEFC Euskadi.

Entre otras acciones, la Asociación de Forestalistas de Alava está llevando a cabo, junto al Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Alava, iniciativas de investigación para introducción de nuevas semillas y el control de las plagas y de sus riesgos para el medio ambiente, de asesoramiento técnico a los Socios y de estudio de mercados para la madera que se extrae del monte; no sólo para carpintería o mueble, sino como combustible y también para la construcción e incluso en el sector textil.

En la Asociación toma fuerza la conciencia de que la mitigación del cambio climático es una gran oportunidad para todo el sector. “Los bosques juegan un papel muy importante en la retención de CO2 –remarca Iñigo Mínguez-. Queremos poner en valor esta realidad ante todas las instituciones”. También dentro del marco del respeto y la preservación del medio ambiente, la Asociación ARABA continúa trabajando en la promoción e implantación del certificado PEFC de gestión forestal sostenible; un sello que garantiza que “se están haciendo bien las cosas dentro del mundo forestal”.

De cara al futuro, la Asociación de Forestalistas de Alava aspira a seguir creciendo, a prestar más y mejores servicios a sus Asociados y a continuar trabajando de forma colectiva para concienciar a la sociedad de lo importante que es el bosque que le rodea. Todo ello cuidando y profundizando en la comunicación con las administraciones de Euskadi, España y Europa, “para transmitirles nuestras inquietudes y necesidades”. En concreto, preocupa en ARABA el desarrollo que puedan ir teniendo las políticas agrarias y también urbanísticas, que “en general no juegan a nuestro favor”, considera Iñigo Mínguez. Por ello, la Asociación trata de incrementar su presencia a la hora de elaborar los planes de gestión de ordenación urbana, los planes territoriales sectoriales o las directrices de ordenación del territorio. “El sector forestal tiene que estar presente y participar en estas decisiones”.

Agente crucial en el futuro del paisaje, de la economía rural y del entorno de las urbes y municipios alaveses, la Asociación de Forestalistas de Alava basa su trabajo en la gestión y el desarrollo sostenible, esto es, “poder evolucionar de una manera equilibrada, garantizado que las generaciones venideras puedan tener y disfrutar lo que hoy tenemos nosotros –concluye Iñigo Mínguez-. El largo plazo que marca la disposición del recurso de la madera demuestra a la sociedad que el forestalista no sólo piensa en el presente, sino también en los que vienen tras nosotros. Sin olvidar que para disfrutar un medio ambiente, debemos preservar y potenciar una actividad económica y social en el sector primario”.


La Junta de Castilla y León anima a los propietarios forestales privados a agruparse

El Edificio PRAE de Valladolid acogió el pasado día 16 de diciembre el I Encuentro de Propietarios Forestales de Castilla y León, organizado por FAFCYLE -Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León-, entidad que este año cumple su 25 Aniversario. Al evento asistió Juan Carlos Suárez-Quiñones, Consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, quien reconoció que “existen en estas explotaciones numerosas carencias como la falta de productividad y eficiencia, trabas administrativas o falta de ayudas económicas, pero también oportunidades en el segmento de la propiedad forestal privada que no se están aprovechando, y que se pueden activar mediante un nuevo marco normativo, el diálogo inter sectorial, la gestión y el asesoramiento técnico y administrativo”.

Jesús Castaño Nieto, Presidente de FAFCYLE, considera que “las ayudas públicas al colectivo de los propietarios forestales privados son insuficientes” y reivindica “una mayor participación” en las subvenciones que emanan de la PAC -Política Agraria Comunitaria-. En este sentido, José Angel Arranz Sanz, Director General del Medio Natural de la Junta y Castilla y León, reconoce que “el sector forestal está fuera de la PAC, que hasta ahora ha resultado ser una línea de ayuda exclusivamente agrícola, para compensar a los agricultores, pero que a partir de ahora va a ser agraria y va tener en cuenta también a la actividad forestal, porque será una política destinada esencialmente a mitigar el cambio climático”. A su juicio, “el monte en Castilla y León está más capitalizado que nunca, y la superficie forestal es cada vez mayor que la de cultivos agrícolas”, con productos que cobran valor progresivamente. Ahí está la oportunidad del sector; también del propietario privado”.

FAFCYLE_25Aniversario


Primer Encuentro de Propietarios Forestales de Castilla y León

Mañana viernes 16 de Diciembre, a partir de las 10:00h en el Cetro de Recursos Ambientales de Castilla y León (PRAE) en Valladolid, tendrá lugar el I ENCUENTRO DE PROPIETARIOS FORESTALES DE CASTILLA Y LEON, organizado por la Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León (FAFCYLE) con el apoyo de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, en cuyo Acto de Apertura participará el Consejero de Fomento y Medio Ambiente junto con el Presidente de FAFCYLE.

El 51% de la superficie de Castilla y León es forestal, 4,9 millones de has, siendo la superficie forestal europea del 41% y la mundial el 39%. La superficie forestal per cápita es de 1,92 has forestales por habitante, mejor ratio que el conjunto de España (0,6), la UE (0,35) y el global mundial (0,77). Es decir, más del triple que la española, casi seis veces más que la media europea y 2,5 veces más que la media mundial.

Castilla y León es hoy un territorio más forestal que Canadá, Estados Unidos, Francia o Alemania. De las 4,9 millones de has, 2.652.066 has se corresponden con propietarios públicos (54,82%) y 2.186.375 has se corresponden con propietarios privados (45,18 %), en línea con la media europea.

Es por tanto, que Castilla y León posee una importante riqueza forestal, tanto en términos cuantitativos como cualitativos. Tiene un patrimonio muy valioso, tanto desde el punto de vista productivo como atendiendo a otro tipo de multifuncionalidades de los montes, ya sean ambientales o sociales.

La Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León (FAFCYLE) es una entidad asociativa sin ánimo de lucro que se consolida en el año 1.990 y que trabaja desde hace más de 25 años en la defensa de la superficie forestal privada de Castilla y León.

FAFCYLE agrupa a las nueve Asociaciones Forestales provinciales de la región. En la actualidad cuenta con más de 6.000 socios (que suponen unas 40.0000 personas físicas representadas) y una superficie forestal asociada que supera las 500.000 ha, es decir, alrededor de un 25% de todos los montes particulares de Castilla y León.

Este I ENCUENTRO DE PROPIETARIOS FORESTALES de la región pretende ser una iniciativa pionera, que tenga lugar de manera reiterada en el tiempo y que consiga fortalecer el Asociacionismo Forestal en Castilla y León.

Este sector forestal está atravesando una dura crisis que está haciendo que se resienta toda la cadena de valor, pero especialmente el eslabón más débil que es el de los propietarios forestales.

Este encuentro entre selvicultores y la Consejería de Fomento y Medio Ambiente pretende ser un punto de partida para mejorar las relaciones entre ambos estamentos, hallar fórmulas de colaboración y canalización de las principales demandas del colectivo, así como para reivindicar las ventajas que ofrece el asociacionismo para avanzar en la gestión de aproximadamente la mitad del territorio forestal regional.

El evento está organizado en una Jornada de mañana, comenzando con un Acto de Apertura, interviniendo en él el Consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones y Fernández , junto con el Presidente de FAFCYLE, Jesús Castaño Nieto.

Contará con una serie de breves presentaciones participadas por Joan Rovira i Ciuró Secretario General del Centro Forestal de Cataluña, quien expondrá la organización de la propiedad forestal privada en Cataluña; y de Patricia Gómez Agrela, Gerente de COSE, quien comentará las políticas estratégicas para la propiedad forestal y las propuestas de mejora de su régimen fiscal.

Olga González Raposo, Gerente de FAFCYLE, realizará una intervención sobre la estructura de la propiedad forestal de la región; el Jefe del Servicio de Restauración de la Vegetación de la Junta de Castilla y León, Ángel Manuel Sánchez Martín, tratará sobre las políticas de gestión y colaboración con la propiedad privada; el técnico del Servicio de Gestión Forestal de la Junta de Castilla y León, Lorenzo A. Rodríguez Martín, repasará la situación actual de la planificación forestal y la certificación forestal; y la Secretaria General de PEFC España, Ana Belén Noriega, puntualizará los nuevos retos, hitos y productos de la Gestión Forestal Sostenible.

Asimismo, Jesús Castaño Nieto Presidente de FAFCYLE, en una última intervención, hará un breve repaso del asociacionismo forestal de la región, sus antecedentes, retos y oportunidades, que dará paso a la Mesa Redonda final que estará participada por el Director General del Medio Natural de la Junta de Castilla y León, José Ángel Arranz Sanz, el Presidente de FAFCYLE y los demás intervinientes.

Clausurando el acto el Director General y el Presidente de FAFCYLE a las 13:45 horas

Folleto FAFCYLE_Jornada