LANDSCARE: Una aplicación idónea para las Comunidades de Montes

La aplicación LANDSCARE brinda la oportunidad de dar a conocer al ciudadano el día a día del gestor del monte. De esta forma, puede mostrarle su reconocimiento por la labor realizada, e incluso apoyarle con un pago simbólico por los servicios ambientales que llevan a cabo.

Entendemos que Vigo, donde existe una Mancomunidad de casi 1.600 hectáreas de montes periurbanos formada por trece Comunidades, es un punto ideal de Galicia donde desarrollar esta plataforma, ya que en estos montes no sólo se lleva a cabo una actividad productiva, sino también lúdica y social -afirma Carlos Hermida García, Vicepresidente de Montes Vecinales de AFG-. LANDSCARE es una aplicación idónea para las Comunidades de Montes, y para que la conozcan y utilicen los ciudadanos de Vigo y de los concellos y municipios de su entorno, con el fin de disfrutar de sus montes periurbanos”.

La sostenibilidad del monte depende directamente de las rentas que genera. COSE persigue poner en valor no sólo los bienes como la madera, el corcho, las setas, la resina, el piñón... sino también los servicios, como el paisaje, la calidad del aire, la barrera frente a la erosión o la captura de CO2. Por ello ha puesto en marcha, junto con la Universidad Rey Juan Carlos y la Fundación Biodiversidad, el proyecto LANDSCARE, de “pagos por servicios ambientales”.

Una aplicación que evoluciona

LANDSCARE es una aplicación para dispositivos móviles y página web, que informa al usuario de los valores naturales que tiene cerca. De forma innovadora, el usuario puede conocer quién y cómo gestiona ese espacio... quién y cómo conserva ese entorno. El usuario puede hacer un pago voluntario comprando un sello virtual. El dinero es recibido directamente por el propietario forestal, para estimularle a continuar con su labor. El sistema tiene otras muchas utilidades, pero su gran aportación es, seguramente, el reconocimiento de la labor de conservación que realizan los gestores del monte, de la que nos beneficiamos todos.

COSE observa que la irrupción y constante expansión de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación son la vía para acercar a los ciudadanos la realidad del monte y, a la vez, de permitir un diálogo de las personas con los propietarios forestales.

Los montes periurbanos también precisan de una gestión, y es importante que el trabajo y los servicios que prestan a la sociedad esos gestores sea reconocido, valorado y compensado”, afirma Belén Zubieta, coordinadora de LANDSCARE para COSE.

LADSCARE atesora en la actualidad información sobre más de 4.000 lugares geolocalizados no sólo de España, sino también de otros países, ya que la aplicación está teniendo una proyección internacional. La aplicación crece, y está involucrando a establecimientos de hostelería y otros servicios asociados al monte y el medio rural. De igual forma, crece por momentos el uso social del monte: carreras populares, senderismo, excursiones escolares y otras iniciativas de recreo y ocio al aire libre. “Se trata de atraer, agradar e informar al visitante –explicó Belén Zubieta-; al disfrute de la naturaleza se suma la oferta de productos locales o la compañía de anfitriones que nos guiarán e interpretarán para nosotros un territorio que conocen perfectamente”.

Montes de Vigo: Una riqueza al lado de la ciudad

Los montes integrantes de A Mancomunidade de Montes de Vigo ocupan una extensión de 1.562,09 ha.

Hace cinco años finalizó el proyecto NAVI (Naturaleza Viva), cuyo fruto principal fue la ordenación completa de los montes de Vigo. Según el uso a que se destinó cada uno de los montes, se pueden distinguir tres grandes “cuarteles” (un tipo de división utilizada en ingeniería forestal).

El primero de estos grandes cuarteles es de uso social, y está formado por todas aquellas masas que conforman áreas recreativas. En total suman 73,78 ha, con vistas panorámicas extraordinarias y recursos etnográficos y prehistóricos a conservar, que vienen siendo utilizadas de forma habitual por los vecinos del Concello de Vigo y otros limítrofes.

El segundo cuartel, de uso preferentemente protector, está formado por masas de especies de frondosas de crecimiento lento, como el roble. Abarcan una superficie de 644,96 hectáreas, con turnos de corta superiores a los 40 años. Y entre ellas 128,68 ha con turno de corta superior a 80 años.

El tercer cuartel es de uso productor, y está poblado por masas de especies de crecimiento rápido, con turnos de corta inferiores a 40 años, tales como el Pinus pinaster y Eucalyptus globulus, que ocupan un total de 597,41 ha.

En esta superficie forestal destacan los montes vecinales de Teis, Candeán y Cabral, de fuerte uso social y dotados de amplias y agradables áreas recreativas. También incorporan parques y espacios para el disfrute de los ciudadanos los montes de Bembrive, Beade, Zamáns y Valladares.

Con mayor orientación forestal, aunque también dotados de importantes recursos etnográficos se hallan los montes de la costa: Castrelos, Matmá, Comesaña, Coruxo, San Miguel de Oia y Saians.

Los montes de Vigo poseen una gran variedad de elementos arqueológicos que suponen un rico catálogo de culturas prehistóricas, desde la megalítica a la castrexa.

Esta riqueza patrimonial, unida a la presencia de elementos etnográficos vinculados a usos aún recientes del monte, como viejos caminos empedrados, pontellas o molinos de agua, convierten un paseo por estos montes en un recorrido por más de 5.000 años de historia.

A todo ello hay que sumar elementos de interés natural (cursos de los ríos, riberas, fragas y soutos...) e incomparable paisaje y rutas de senderismo para todos los gustos.

Para preservar y perpetuar esta formidable riqueza, junto a la ciudad, la Mancomunidad de Montes de Vigo trabaja diariamente en la mejora de las masas forestales (mantenimiento de las cuencas de los ríos, reducción del riesgo de incendio mediante aprovechamiento de biomasa, sustitución de especies invasoras por especies autóctonas), el acondicionamiento de las rutas de senderismo y la mejora del entorno de los bienes de interés histórico y de los accesos del monte.

 

 

Los Montes de Vigo, con LANDSCARE

Uxío González, Presidente de la Mancomunidad de Montes de Vigo, agradece a COSE su apoyo a las iniciativas que pone en marcha la Asociación Forestal de Galicia, y aplaude un proyecto como LANDSCARE, directamente ligado a los montes periurbanos.

Asimismo, destaca la excelente relación con la concejalía de Medio Ambiente del consistorio vigués, así como la voluntad creciente de muchas personas de apoyar económicamente y participar activamente en las iniciativas organizadas por la Mancomunidad.

Queremos que las familias viguesas puedan acudir al monte cuando lo deseen; bien en coche, en autobús, moto, bicicleta o incluso a pie, a disfrutar de la naturaleza -concluye Uxío González-. Pero es necesario que los ciudadanos conozcan todas las posibilidades de ocio y disfrute que tienen a su disposición, siempre de una forma sostenible y respetando la voluntad de sus dueños. Para ello, una aplicación como LANDSCARE resulta fundamental”.

Los propietarios de montes vecinales reconocen que “hay que ir poco a poco, pero afianzar y asegurar lo que se va consiguiendo”.

La Mancomunidad de Montes de Vigo y también LANDSCARE saben de la importancia de transmitir todos estos valores a los niños y chavales, en colegios e institutos. “Ellos son los usuarios del futuro, y también los garantes de que pueda perpetuarse su conservación y desarrollo”.

La gestión que la mayoría de las comunidades de montes hicieron de su propiedad ha tenido, desde siempre, una orientación forestal y social. Incontables son las actuaciones que se hicieron para dotar a los montes vecinales de atractivo con el objetivo de que cualquier persona pudiese disfrutar de la naturaleza y de la riqueza del monte gallego. En los últimos tiempos, la respuesta de la ciudadanía a esa oferta está siendo muy positiva y, año tras año, la afluencia de personas a los montes se viene incrementando de manera continuada”, afirma Francisco Dans, Director de la Asociación Forestal de Galicia.

NORMATIVA Y USO SOCIAL DEL MONTE VECINAL EN GALICIA

COMPATIBILIDAD DE LOS USOS SOCIAL Y FORESTAL EN LOS MONTES VECINALES


Iván Fernández, Presidente de PROFOAS: “El minifundismo deriva en abandono del monte”

El minifundismo, como estructura principal de la propiedad, es un problema clave para el sector forestal asturiano.

La superficie media que posee un propietario forestal privado en Asturias es una hectárea. Muchas parcelas tienen media hectárea, 300 ó 400 áreas, no más. Aunque lleguen a ser de cinco o seis hectáreas, la explotación de los recursos y aprovechamientos es muy complicada.

Por ello PROFOAS –Asociación de Propietarios Forestales de Asturias-, organización integrada en COSE, fomenta el asociacionismo y la concentración parcelaria, con el fin de sumar terrenos de 30 a 40 ha que, a los ojos de la Administración, son unidades mínimas y viables de explotación, que al menos cobrarían a la hora de hacer una corta, recibirían al ganado para pastar y verían mejoradas sus accesos e infraestructuras.

En los montes asturianos, los pequeños propietarios tienen muchos problemas para desarrollar su trabajo. Aunque mejoran poco a poco las infraestructuras, las concentraciones parcelarias son insuficientes y las transmisiones patrimoniales, de padres a hijos, son muy onerosas (se paga por encima del propio valor de mercado).

Asimismo, sería deseable que los ayuntamientos cedieran a los selvicultores los terrenos que en su día fueron expropiados, para poder gestionarlos de forma comunal, generando riqueza mediante plantaciones adecuadas (eucalipto, frondosas, pinaster, etc.), en coordinación con los técnicos de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente.

Iván Fernández, Presidente de PROFOAS

“Los ingenieros y peritos forestales tienen que hacer gestión –opina Iván Castaño Fernández, Presidente de la Asociación de Propietarios Forestales de Asturias (PROFOAS)-. Para tener unos montes ordenados y, finalmente, obtener un beneficio”.

“Muchas personas renuncian a su propiedad –señala Juan Peláez Pérez, propietario forestal de Castropol-, agudizando el abandono del medio rural”. Quien desea conocer su finca se ve obligado a realizar un desbroce importante, para después buscar su parcela; todo ello sin aprovechamiento alguno”.

A todo ello se suma la descapitalización de los ayuntamientos y la falta de subvenciones, como sí tiene la ganadería, “aunque somos nosotros quienes recogemos el CO2 y saneamos el aire con nuestras plantaciones”, remarca Juan Peláez.

“Solicitamos que cuando un propietario adquiere una parcela colindante con la suya, se le exima del impuesto de transmisiones, como se hace en Galicia”, apunta Félix López Cuervo, Vicepresidente de PROFOAS.

“El minifundismo deriva en abandono –sentencia Iván Castaño-. El monte deja de ser productivo para ser improductivo, y una amenaza de incendio”.

 El peso de la crisis

Venimos de una época de crisis económica, que en Asturias comenzó en 2008. Durante seis años desaparecieron en torno al 60% de los puestos de trabajo en el sector forestal del Principado. Multitud de empresas cerraron y los propietarios forestales privados quedaron indefensos, ya que en varios años no fueron convocadas las ayudas de la Administración.

La crisis también barrió a muchos pequeños aserraderos, que eran foco de demanda de la madera extraída del monte. La recuperación de este tejido empresarial podría ser parte de la solución para un sector que no termina de levantar cabeza.

Antiguamente la parte del monte que correspondía a una unidad familiar era “su banco”. Cuando se necesitaba un capital se cortaba madera y se llevaba al aserradero del pueblo o de la villa, donde estaba asegurado el cobro.

“Hoy gana la industria, gana la pastera, gana el aserradero, gana el transporte… Y lo que queda, para el propietario forestal. Hagámoslo al revés –reclama PROFOAS-. Que gane el propietario y, lo que quede, para que ganen también los demás. Que la materia prima es del propietario. Este es el único sector en el que la materia prima no está reconocida”.

 La amenaza del goniptero

Actualmente, el tipo de cultivo que mayor auge tiene es el del eucalipto. Por su demanda y por tratarse de una especie de crecimiento rápido. El sector ve de nuevo amenazada su prosperidad; en esta ocasión debido al goniptero; un escarabajo que come la hoja adulta del eucalipto y resulta difícil de combatir.

“Combatimos el goniptero mediante lucha biológica, con una mosca que esteriliza la larva del escarabajo, o a través de la colocación de látex en los árboles –explica Félix López Cuervo, Vicepresidente de PROFOAS-. Con insecticida es más complicado; algunos no están permitidos, y desde el suelo el efecto de nuestro ataque es deficiente, debido a la dificultad de tránsito y acceso al monte”. ENCE, ASPAPEL y los propietarios forestales combaten unidos esta plaga.

A pesar de todo, desde PROFOAS animamos a las nuevas generaciones que se ocupen de sus parcelas y del monte asturiano, en general. “El apego al monte se diluye, la rentabilidad es mínima y los problemas, como queda dicho, graves y acuciantes –concluye Iván Castaño-. Tampoco percibimos por parte de la sociedad reconocimiento a nuestra labor de gestión y preservación del monte. Pero, frente a la desilusión y el desánimo, en PROFOAS optamos por trabajar y seguir reivindicando lo que el monte de Asturias necesita y requiere para pervivir y prosperar. Porque si se gestionara bien, podría dar mucho empleo y mucha riqueza, recuperando personas y familias para los pueblos y el medio rural en general”.