COSE no falta a su cita anual con GENERA

La Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE), integrada en la Unión por la Biomasa, ha participado esta semana en una conferencia técnica sobre “La Biomasa en la Economía Circular”, celebrada en GENERA -Feria Internacional de Energía y Medio Ambiente-, defendiendo el uso de la biomasa forestal con fines energéticos y su contribución a la economía circular.

 

UN RECURSO DESAPROVECHADO

El 67% de la superficie forestal española es de propiedad privada, en un país donde más de la mitad de su suelo (54%) es forestal, del cual un 37% está arbolado. España es el tercer país del ranking europeo en superficie arbolada. Con un ritmo de crecimiento anual en torno al 2,19%; muy superior al de la media europea, que es del 0,1%. “Aun así, teniendo este gran potencial, con un incremento constante tanto de volumen como de superficie, nuestra tasa de extracción es sólo del 41%, mientras que en Europa es del 69%”, informó a sus oyentes Patricia Gómez Agrela, gerente de COSE.

“Nos dejamos en el monte un magnífico recurso, que podríamos valorizar como biomasa forestal para aprovechamiento energético -apostilló-. Hay capacidad de aumentar la producción, sin sobrepasar la capacidad del bosque ni riesgo de agotar el recurso, bajo rigurosos criterios de sostenibilidad”.

 

EL SELVICULTOR, FIGURA CLAVE PARA PRESERVAR EL MONTE

Los propietarios forestales a través del movimiento asociativo trabajan día a día para poner en valor los recursos que tiene el monte, que son muchos, y entre ellos la biomasa forestal. Esta labor, desconocida para gran parte de la sociedad, sirve para tener masas forestales gestionadas con el fin de alcanzar su mantenimiento y potenciar el efecto sumidero, evitando el deterioro progresivo que conlleva el abandono.

Antes, durante y después de la extracción de biomasa en un pinar de Radiata.

 

“No se corta madera, y es una necesidad para los montes y para los entornos rurales, por los beneficios ambientales y económicos que comportaría. Es una oportunidad que estamos perdiendo”, advirtió Patricia Gómez en GENERA.

 

LA BIOMASA FORESTAL EN ESPAÑA

España es uno de los últimos países de la Unión Europea en consumo de biomasa per cápita, con sólo 0,103 tep/hab*. Finlandia tiene un consumo de 1,435 tep/hab.

(* Toneladas equivalentes en Petróleo, por Habitante)

A lo largo de las últimas décadas en España se ha producido un aumento de las existencias maderables medias por hectárea arbolada que no se corresponde con el estancamiento de la producción, lo que pone de manifiesto un nivel de aprovechamiento forestal inferior a su potencial; aproximadamente entre 30-40 Mm3 de madera y biomasa se quedan anualmente sin aprovechamiento.

Como las extracciones son inferiores al crecimiento anual, esto conlleva la acumulación de existencias en el monte que no se están valorizando, con la consiguiente pérdida de riqueza y disminución del estado óptimo de las masas forestales. Así como un incremento en el riesgo de incendio y en la gravedad de los mismos.

 

 

En España apenas se aprovechan 6 Mt de biomasa anualmente, entre subproductos de la industria, leñas y biomasa directamente producida, de los más de 12 Mt que podrían usarse para fines energéticos:

  • Se podrían crear 6.000 empleos (cada 1.000t se genera 1 empleo)
  • Se podría eliminar un material peligroso para evitar los incendios forestales
  • A nivel fiscal, esta actividad generaría a la Hacienda Pública, al menos, 16,5 M€ en cotizaciones a la Seguridad Social y otros 18 M€ en concepto de IVA, además de producir beneficios en términos de IRPF y en concepto de disminución de gastos por desempleo, ya que la gestión forestal es intensiva en mano de obra.
  • Además habría que calcular el ahorro en extinción de incendios al disminuir la carga combustible de los montes

 

CASO PILOTO: PLANTA DE BIOMASA DE ANSÓ

Patricia Gómez ilustró sus argumentos con un caso piloto de producción de bioenergía con biomasa forestal en el pirineo oscense, basado en un estudio de “métodos de valoración de bienes forestales a través de la planta de biomasa de Ansó (Huesca)” del profesor de economía forestal de la ETSI Montes-UPM-Madrid, D. Sigfredo Ortuño, cuyo análisis de la rentabilidad económica se ha hecho a través de un modelo de gestión integral del monte.

 

 

La valoración forestal es una herramienta fundamental a la hora de tomar decisiones relativas a la gestión del proyecto de la planta de biomasa. Existen unos métodos específicos para realizar dicha valoración:

  • valorar la biomasa en pie para establecer el pago a los propietarios de los montes.
  • valorar el precio de la superficie forestal y, en su caso, el valor de la biomasa como vuelo forestal.
  • valorar los rodales y montes para justificar la inversión financiera y avalar los créditos.

Existen algunos aspectos que complican realizar el cálculo, como la elevada duración de los turnos, lo que supone riesgo, incertidumbre sobre los flujos de caja y dificultad para fijar el tipo de interés aplicable. La producción de biomasa, al reducir los turnos de explotación, reduce estos problemas. Además, en el monte, los aprovechamientos se planifican anualmente, con lo cual es posible conocer el valor aproximado de mercado de los productos que se extraen de él.

Entendiendo siempre la complejidad y necesidad de compatibilidad de la producción del monte, su variedad de funciones y servicios: Madera, Frutos, Pastos, Hongos, Leña, Bienes Ambientales, Caza, etc.

En este proyecto piloto, en los trabajos previos a la puesta en marcha de la planta, se ha extraído biomasa en parcelas tipo de unas 95 has., con un coste medio de 56€/TM de astilla, incluido el pago a los propietarios de los montes, y una tasa interna de rendimiento (TIR) en torno al 12-14%; superior a las registradas en modelos de explotación de energía eólica o solar. “Se ha demostrado la viabilidad económica de este tipo de instalaciones y de la gestión integral de la biomasa forestal -concluyó Patricia Gómez Agrela-. El cuidado de la masa forestal y el aprovechamiento integral de los tratamientos, tanto de la materia obtenida directamente como de los restos provenientes de labores selvícolas (fajas auxiliares, clareos,…), representa un claro ejemplo de economía circular. La clave de la viabilidad del proyecto está precisamente en la integración, porque supone un ahorro de costes significativo”.

Es un proyecto a largo plazo (30 años), que durante su recorrido dará empleo y fijará población en el municipio de Ansó.

 

EL FUTURO DE LA BIOMASA FORESTAL

COSE insiste en que existe en España una enorme disponibilidad del recurso, sin que actualmente se esté utilizando para otro uso.

El fomento de la implantación de calderas de biomasa es creciente y progresa la concienciación social e institucional en torno al uso de las energías renovables. La biomasa ya no se ve como algo extraño. A juicio de la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España, urge resolver problemas críticos como el marco legal, la fiscalidad, estimular la demanda con garantías en el suministro, la financiación de los proyectos, la promoción de calderas o el asociacionismo forestal de cara a organizar la oferta, entre otros.

La oportunidad económica, ambiental y social es evidente frente a la crisis territorial y energética:

  • Abundancia de materia prima en los bosques españoles (5-10 Mt según distintas fuentes) cuyo aprovechamiento sanea las masas forestales, pero sólo desarrollará su potencial si recibe los apoyos adecuados a nivel monte
  • Creación de empleo y desarrollo en el entorno rural
  • Reducción de la factura y dependencia energética exterior (6.500 M$ y 1,5 M TEP)
  • Precio de la energía calorífica muy competitiva (entre 0,041 y 0,046€/Kwh frente a los 0,066€/Kwh del propano, 0,059€/Kwh del gas natural ó 0,0895€/Kwh del gasóleo)

 

 

Una economía circular, que no sólo requiere una materia prima sino que también aprovecha los restos de otros tratamientos, tanto del monte como de la industria, cumple con la bio economía, porque se basa en un recurso natural e inagotable, de proximidad, que genera bio productos y favorece la bio diversidad.

1 Kg de Biomasa genera 3.500 Kcal

1 Litro de Gasolina proporciona 10.000 Kcal

Cuando desechamos 3 Kg de biomasa, desaprovechamos el equivalente a 1 Litro de gasolina


COSE publica unas recomendaciones para ser un buen recolector de setas

La Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE) ha editado la guía “Recomendaciones básicas para ser un buen recolector de setas”, dentro de su Proyecto MicoPlus: Conservación y uso sostenible del recurso micológico como fuente de riqueza.

COSE - RECOMENDACIONES BASICAS PARA SER UN BUEN RECOLECTOR DE SETAS -Proyecto_MicoPlus

Ante la creciente demanda de setas por parte de la sociedad, que pone en peligro su regeneración y el futuro de este aprovechamiento forestal si no se utilizan buenas prácticas, nació esta iniciativa, que da respuesta a la acuciante necesidad de ordenar el aprovechamiento micológico y controlar la carga recolectora en los montes privados.

COSE, junto a FAFCYLE –Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León- han desarrollado a lo largo del año 2016 el proyecto MicoPlus, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad y del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, para impulsar la gestión forestal a través del aprovechamiento de las setas y poner en valor este recurso sin perjudicar el entorno natural, haciendo de él un motor económico para las zonas rurales.

Basándose en el reconocimiento del Código Civil y en el artículo 36 de la Ley básica de Montes, que dice que el titular del monte será en todos los casos el propietario de los recursos forestales producidos en él, incluidos frutos espontáneos, y que tendrá derecho a su aprovechamiento, junto a otras legislaciones de carácter autonómico que equiparan el aprovechamiento de hongos silvestres con el resto de recursos forestales como la madera, leña, biomasa forestal, pastos, resina, corcho, etc., se han sumado fincas forestales con reserva de aprovechamiento micológico en numerosas provincias creándose acotados micológicos.

 

 

El “acto de reserva” del aprovechamiento significa que el titular del monte no consiente la recolección libre ni gratuita en ningún caso o en los supuestos que él considere, para lo cual será necesaria una autorización.

Esta reserva lleva consigo la obligatoriedad de informar del hecho, mediante señales o tablillas en las zonas de mayor visibilidad y a lo largo de todo el perímetro, como pueden ser los principales accesos a la finca.

Éste sería el primer paso hacia la regulación.

 

 

Durante el pasado año se han desarrollado actividades orientadas a promover las buenas prácticas entre los recolectores, a incorporar a los propietarios forestales a la gestión del aprovechamiento micológico y a mejorar la formación en este ámbito.

En este contexto, COSE organizó jornadas informativas con propietarios particulares que tenían necesidad de poner freno a la recolección abusiva durante los meses que dura la campaña setera, y llevó a cabo acciones de divulgación de buenas prácticas para tener un comportamiento adecuado en el monte y no agotar este recurso, como la edición de una guía de “Recomendaciones básicas para ser un buen recolector de setas”, que está disponible en las webs de COSE y FAFCYLE, y que se puede descargar en este enlace.

El empleo de métodos agresivos perjudica la regeneración del hongo para el ciclo siguiente. Su extracción indiscriminada, las basuras vertidas y el acceso incontrolado de gente no autorizada a las fincas son las principales preocupaciones del propietario forestal.

El primer municipio donde se puso en marcha el proyecto MicoPlus fue en Ojos Albos, en Ávila, a través de su Comunidad de Parceleros; una sociedad formada por más de 200 pequeños propietarios privados del propio municipio abulense, donde se ha constituido un único acotado con todas las fincas de dicha Comunidad.

Con el Ayuntamiento y los propietarios forestales de La Torre del Valle, en Zamora, se celebraron los días 25 y 26 de noviembre las Primeras Jornadas Micológicas, con una excepcional acogida de los vecinos del municipio, que vieron con agrado la utilidad de unas sesiones formativas a cargo de la Asociación Micológica de Benavente para conocer el gran potencial micológico de su zona y reconocer las especies existentes. Los propietarios mostraron interés en la posibilidad de crear un acotado micológico con los montes de gestión privada del Ayuntamiento y vecinos.

 

 

También se han registrado fincas reservadas de aprovechamiento micológico en la Región de Murcia.

Además se realizó un interesante curso de micoselvicultura en el edificio PRAE de Valladolid, el día 19 de diciembre, a cargo de prestigiosos profesores de la Universidad de Valladolid (UVA), con el objetivo de transferir conocimiento y dar formación a técnicos y gestores de montes sobre esta novedosa forma de selvicultura orientada a la gestión del recurso micológico para aumentar y mejorar las producciones de setas y trufas.

D. Juan Andrés Oria de Rueda Salgueiro, Catedrático de Micología de la UVA, hizo una introducción general a la micología, expuso unas recomendaciones prácticas sobre la planta micorrizada de vivero y sobre su implatación en el terreno y ofreció unas nociones básicas sobre micosilvicultura en quercineas truferas.

D. Pablo Pinto, Profesor de la UVA, habló de micoselvicultura en matorrales en Castilla y León y su interrelación con otros aprovechamientos forestales del monte, con estimación de producciones.

Y para finalizar D. Antonio Rodríguez Martín, Jefe de la Sección 2ª del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora, expuso la micosilvicultura en robledales y en pinares implantados en la PAC y planteó la compatibilidad de este recurso con el aprovechamiento de resinas y la obtención de piña.

Como colofón al proyecto, se va a dar soporte técnico para la creación de una lonja municipal de setas, la primera en España, en un municipio de Ávila con mucha tradición setera y que apuesta fuertemente por este recurso, para que la riqueza generada por las setas permanezca en los pueblos donde se obtiene y se le pueda dar el mayor valor añadido al producto sin que se vaya a otros lugares, circulando generalmente en economía sumergida.

En todas las actividades se ha hecho partícipes no sólo a los propietarios forestales sino a todos aquellos agentes implicados en el tema, para poder abordarlo de forma integral, como son Universidades, Agentes Medioambientales, Agentes de la Guardia Civil y del Seprona, Dirección General del Medio Natural y Técnicos de los Servicios Territoriales, Diputaciones y Asociaciones Micológicas. Ellos han intervenido en diferentes jornadas y han demostrado que es muy positiva la existencia de estos encuentros, con el fin de fomentar el diálogo y el entendimiento entre los que forman parte de la cadena de valor del recurso.
Este proyecto no ha sido más que el inicio de todo un cambio en la forma de entender la gestión del recurso micológico y su protección.

 


Carlos Hermida, vicepresidente de la Asociación Forestal de Galicia: “No es fácil implicar en el monte a las nuevas generaciones”

El monte vecinal es una entidad de carácter germánico, que “es de todos y no es de ninguno”. Las comunidades de montes surgieron con el fin de aglutinar los recursos de unos montes vecinales, para que dieran un beneficio a todos los habitantes de una comarca. Cada vecino recibía un aporte de lo que el monte proporcionaba.

Entrevistamos a continuación a Carlos Hermida García, Vicepresidente de Montes Vecinales de la Asociación Forestal de Galicia (AFG).

¿Qué representa hoy un “monte vecinal” y una “comunidad de montes”?

A día de hoy, la figura sigue siendo la misma aunque, además de un fin productivo, tiene un fin social mucho más acentuado. Al pastoreo o la leña de antaño le sustituye hoy un uso lúdico, deportivo, de ocio y esparcimiento. Todo ello con una repercusión social notoria.

El monte vecinal es en Galicia una figura con una repercusión inmensa: por la cantidad de comunidades de montes que acoge esta región, y por la superficie arbolada que aporta.

¿Tienen mucho peso estas figuras en la Asociación Forestal de Galicia?

El monte vecinal es una de las bazas principales que tiene para trabajar la Asociación Forestal de Galicia. Las comunidades de montes gestionan y preservan ese territorio, para que se encuentre en el mejor estado posible. Naturalmente, practican la selvicultura, lo cual garantizará que el monte perdure.

Esta figura “protectora” está mucho más acentuada en la provincia de Pontevedra y también en el sur de A Coruña, con gran implicación de los comuneros y las junta rectoras de cada comunidad de montes. Desgraciadamente, el éxodo a las ciudades de la población rural ha debilitado a esta importante figura forestal en la provincia de Ourense.

Las comunidades de montes son garante y protector del monte vecinal y periurbano

¿Qué labor está realizando actualmente la AFG con las comunidades de montes que están activas?

Compartimos y contrastamos información. Asimismo, ayudamos a reagrupar la comunidades, con el objetivo de que la gestión sea más fácil y rentable. Desde el departamento técnico de la AFG, les apoyamos en labores de ordenación, certificación, apoyo legal, asesoramiento técnico y gestión administrativa, entre otras muchas cosas del día a día. Al fin y al cabo, las comunidades de montes tributan como si fuesen sociedades mercantiles.

¿Cuánta superficie de montes vecinales acoge la región de Galicia?

En torno a 700.000 hectáreas. Esto es, dos terceras partes de la superficie forestal de Galicia.

 

Carlos Hermida García, Vicepresidente de Montes Vecinales de la Asociación Forestal de Galicia (AFG).

 

¿Cuáles son los principales logros de los montes vecinales en Galicia?

Su logro principal es haber logrado, aun hoy, que ese monte sea para uso y disfrute de toda la sociedad gallega. Trascender a una mera gestión privada y, además, evitar el abandono, atesorando cierta biodiversidad y una gran riqueza natural, histórica, paisajística y cultural.

Los montes siguen estando ahí, bien cuidados y gestionados, lo cual es primordial para asegurar un futuro.

¿Qué retos os planteais desde la AFG para mejorar, si cabe, esta realidad?

Las comunidades de montes han de fomentar la integración y la agrupación, y no la segregación. Tomando como ejemplo los montes periurbanos de Vigo, donde las comunidades trabajan conjuntamente. Su supervivencia depende de ello.

Los recursos forestales se encuentran “a la baja”. Sólo de forma agrupada puede llegar a ser rentable la gestión del monte. Por debajo de las 500 hectáreas es prácticamente inviable sacar adelante una explotación de pino o eucalipto. Por poner un ejemplo, la propiedad más grande de los Montes de Vigo suma 300 ha. Algunas no llegan a 20. De esta forma, la gestión no es sostenible. De forma agrupada, existe un modelo de gestión que puede llegar a ser medianamente viable.

¿Pone en riesgo la falta de rentabilidad de los productos forestales al compromiso de los comuneros con el monte gallego?

En efecto, esta situación entorpece la renovación de las juntas gestoras en muchas comunidades de montes. Implicar a las nuevas generaciones en este sector no es fácil. Por ello es tan importante incrementar la eficiencia de la gestión.

¿Colisionan o se complementan las SOFOR (sociedades forestales) con la tradición y trayectoria de los montes vecinales?

Podrían llegar a ser un complemento interesante aunque, desde la AFG, consideramos que el modelo de gestión planteado por la Administración para las SOFOR no es el más adecuado.

Las administraciones han de seguir valorando el trabajo que llevan a cabo las comunidades de montes de conservación y acondicionamiento del entorno de cuencas de ríos, restos arqueológicos, del aire y el paisaje. Y apoyarnos en vías de futuro como es la biomasa forestal; un recurso con el que podríamos alcanzar la auto gestión. La micología y otros productos silvestres contribuirían también a mejorar nuestra situación económica. En debate está si convendría sustituir el modelo forestal, del piñeiro a las madera nobles, aunque sea una apuesta a largo plazo.

¿Será el pago por servicios ambientales otra de las vías de financiación para el sector forestal gallego?

Puede llegar a ser una aportación más. Pero estará condicionado a que desde las comunidades de montes y la propia AFG logremos involucrar a los propietarios en proyectos de este tipo, como Landscare. Ellos son quienes pueden volcar información en esa plataforma. Y de ello depende el interés que pueda llegar a tener la aplicación para el usuario final. Si el ciudadano encuentra esa herramienta útil y su información bien seleccionada y plasmada, no dudo que aportará un donativo al gestor de la finca que está visitando. Pagaremos, igual que pagamos por contemplar una catedral o un museo.

Otras iniciativas semejantes funcionan de forma fluida hoy en día. Pero insisto, depende de la aportación del propio propietario del monte; quien primero ha de poner en valor lo que tiene.

¿Qué hace COSE, la Confederación de Organizaciones del Selvicultores de España, y qué más podría hacer por ayudar al sector forestal de Galicia?

Su amplia visión de todo el sector a nivel nacional, y de muy diversas tipologías de montes y realidades del mundo rural nos aporta luz, ideas y nuevos horizontes para afrontar el futuro.

Asimismo, su relación permanente y activa con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente nos garantiza disponer de información de primera mano, y también de la oportunidad de defender allí nuestros intereses y de influir en la manera de hacer las cosas en el mundo rural.